Potencial biomédico y valor ecológico del pepino de mar
En Ensenada, Baja California, científicos del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE) centran sus esfuerzos en el pepino de mar, un organismo de gran demanda en la gastronomía y medicina tradicional asiática. Más allá de su valor nutricional, el investigador Benjamín Barón Sevilla destaca que diversas especies poseen moléculas con actividad comprobada contra patologías humanas como el cáncer, la diabetes, la hipertensión y el asma, lo que eleva su relevancia para la investigación biomédica y farmacéutica.
Función clave en la salud de los ecosistemas marinos
La importancia de estos equinodermos trasciende el laboratorio, ya que actúan como ingenieros ecológicos fundamentales. Al alimentarse de materia orgánica depositada en el lecho marino, reciclan nutrientes y mantienen la vitalidad de los hábitats, resultando indispensables en ecosistemas vulnerables como los arrecifes de coral. Esta doble vertiente, comercial y ambiental, subraya la urgencia de gestionar su explotación de forma sostenible.
Proyecto CICESE: reproducción controlada de especies amenazadas
Ante la presión extractiva, el CICESE desarrolla un proyecto para dominar el ciclo de vida en cautiverio de dos especies prioritarias para la región: el pepino de mar café (Isostichopus fuscus), protegido por la NOM-059-SEMARNAT, y el pepino verrugoso (Parastichopus parvimensis). Ambas figuran en listados internacionales que regulan su comercio por su estatus de amenaza. La meta es generar juveniles —conocidos como semilla acuícola— para impulsar el cultivo comercial y programas de repoblación silvestre.
Retos técnicos en la maduración de reproductores
La principal barrera técnica radica en la imposibilidad de capturar reproductores durante su temporada natural al estar vedadas. Para sortearlo, el equipo mantiene organismos en laboratorio por periodos de dos a cuatro años, manipulando variables como temperatura, fotoperiodo, calidad del agua y dieta para inducir la maduración gonadal anual y obtener gametos de alta calidad. Actualmente, la investigación se encuentra en una fase inicial de ajuste de estos protocolos de mantenimiento.
Metas de producción a mediano plazo
Tras dos años de trabajo sin producción de juveniles aún, la proyección del investigador estima que en un horizonte de cinco años la instalación podría alcanzar una capacidad de mil ejemplares anuales. Este volumen permitiría iniciar experiencias piloto de engorda, sentando las bases técnicas para una futura escalada comercial sin depender de la extracción silvestre.
Modelo de maricultivo para cooperativas pesqueras
La estrategia de transferencia tecnológica contempla entregar las primeras semillas a cooperativas y empresas sociales. Estas organizaciones gestionarían la fase de engorda en zonas costeras aptas, utilizando estructuras de contención tipo jaula, similar al modelo empleado actualmente en la ostricultura y mitilicultura. Una ventaja económica significativa es que los pepinos de mar no requieren alimento artificial, pues obtienen sus nutrientes directamente del sedimento y la columna de agua.
Hacia una acuicultura sostenible y conservacionista
De consolidarse, esta iniciativa ofrecería una alternativa productiva viable para el sector pesquero de Baja California, alineando la actividad económica con la conservación de dos especies en riesgo. El proyecto demuestra cómo la ciencia aplicada puede transformar la presión extractiva en una oportunidad de cultivo sustentable, garantizando el recurso para futuras generaciones y su disponibilidad para la investigación médica.