Fortalecimiento histórico de El Niño y su proyección hacia el invierno 2026-2027
El fenómeno de El Niño ha cobrado relevancia global en los últimos meses tras consolidarse con aguas anómalamente cálidas en el Pacífico tropical desde mayo y junio, modificando los patrones atmosféricos y oceánicos a escala planetaria. Según el Centro de Predicciones Climáticas (CPC) de la NOAA, en su discusión diagnóstica del 10 de septiembre de 2026, existe un 75 % de probabilidad de que el evento alcance una intensidad histórica sin precedentes desde 1950 durante el trimestre octubre-diciembre. Los modelos climáticos coinciden en una probabilidad superior al 90 % de mantener un episodio de gran magnitud durante el otoño e invierno del Hemisferio Norte, extendiéndose prácticamente con certeza hasta abril de 2027 antes de transicionar a una fase neutra en primavera.
Dinámica del ENSO y antecedentes de eventos extremos
El Niño representa la fase cálida del El Niño-Oscilación del Sur (ENSO), un ciclo de interacción océano-atmósfera que alterna con su contraparte fría, La Niña, cada 2 a 7 años, pasando por periodos neutros. Los registros históricos destacan episodios de gran intensidad en 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016, los cuales sirven como referencia análoga para anticipar los posibles impactos en los próximos meses. Esta oscilación reconfigura la distribución global de lluvias, temperaturas y sistemas de presión, generando efectos regionales muy diferenciados según la estación del año.
Impactos estacionales contrastados en el territorio mexicano
Durante el verano, El Niño favorece una mayor actividad ciclónica en el Pacífico, incrementando las precipitaciones en el occidente nacional, mientras que la Península de Yucatán sufre un déficit hídrico por la supresión de ciclones en el Atlántico y el Caribe. En contraste, la temporada invernal se caracteriza por un ingreso más frecuente de frentes fríos y masas polares, provocando condiciones más frías y húmedas en el norte de México y sur de Estados Unidos, con heladas que alcan la región central, especialmente en zonas altas como el Ajusco y el Eje Neovolcánico.
Contexto previo: sequía severa y récords de calor en 2024
El panorama actual llega tras un 2024 crítico para la hidrología central. El Monitor de Sequía de Norteamérica reportó en mayo de ese año el mayor nivel de sequedad de la década, con casi el 76 % del territorio nacional afectado; el Valle de México presentó categorías predominantes de sequía severa, extrema y excepcional. Paralelamente, el Observatorio de Tacubaya registró el 25 de mayo de 2024 una temperatura máxima histórica de 34.7 °C (registros desde 1877), coronando el mes más cálido promedio jamás documentado en la capital.
Pronóstico detallado para el cierre de 2026 en el Valle de México
La fase más intensa del fenómeno coincidirá con el otoño-invierno, alterando los regímenes de lluvia y temperatura en el centro del país. Para septiembre se prevén anomalías negativas de precipitación en el norte del Estado de México y Morelos, sin cambios significativos en el resto de la región. En octubre, la convergencia de ciclones tropicales y sistemas frontales generaría un incremento generalizado de lluvias sobre todo el Valle de México y sur de Morelos. Hacia noviembre, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) anticipa el fin de la temporada de lluvias con déficit en CDMX y norte u oriente del valle, aunque otros modelos mensuales sugieren lo contrario, por lo que se recomienda atender las actualizaciones sucesivas.
Perspectiva de primavera 2027 y gestión de riesgos
Considerando el debilitamiento proyectado de El Niño hacia mayo de 2027 y su transición a neutralidad, los meses de marzo a junio podrían presentar un regreso a condiciones de sequía y calor extremo, aunque su magnitud exacta permanece incierta. Ante la posibilidad de un escenario severo, la prevención se vuelve esencial. Se insta a la población a consultar permanentemente los avisos del Sistema de Alerta Temprana de Protección Civil y los pronósticos actualizados en Meteored México, donde el meteorólogo José Martín Cortés analiza anualmente la incidencia del ENSO en el país.
Referencias bibliográficas
NOAA. (2026). North American Drought Monitor.
CENTRO DE PREDICCIONES CLIMÁTICAS/NCEP/NWS. (2026). EL NIÑO/OSCILACIÓN DEL SUR: DISCUSIÓN DIAGNÓSTICA.
Herrera, P., Núñez, M. (2023). “El Niño”: ¿qué efectos tendrá en México y el mundo?.