La desaladora de Rosarito no asegura el abasto para Ensenada, advierte Comice
La construcción de la planta desalinizadora en Playas de Rosarito constituye una inversión estratégica para Baja California; no obstante, su sola ejecución no garantiza que Ensenada cubra su déficit hídrico, advirtió Enrique Sánchez González, presidente de Compañías Mexicanas de la Industria de la Construcción en Ensenada (Comice). Según la ficha federal de Proyectos México, la infraestructura iniciará operaciones con una capacidad de 2 mil 200 litros por segundo, destinada primordialmente a reforzar el suministro de Tijuana y Playas de Rosarito, así como de su zona metropolitana, sin que los convenios publicados en el Diario Oficial de la Federación asignen un volumen jurídicamente vinculante para el puerto ensenadense.
Razones por las que el proyecto rosaritense no beneficia directamente a Ensenada
El análisis de los documentos públicos disponibles confirma que Ensenada no figura como beneficiaria directa en la actual planeación federal. Ante este panorama, Sánchez González enfatizó la urgencia de que el municipio defina alternativas propias y deje de condicionar su seguridad hídrica a una producción externa cuyo destino legal está enfocado en la zona costa noreste del estado.
Primera opción: reactivar la ampliación de la desaladora local
Como medida inmediata, el líder empresarial propuso destrabar la segunda etapa de la desaladora de Ensenada, proyecto contemplado desde el diseño original de la planta actual. Esta ampliación elevaría la capacidad de 250 a 500 litros por segundo, aportando 250 litros adicionales. Para materializarlo, resulta indispensable definir las condiciones contractuales, los costos económicos y las obras complementarias de conducción y distribución que permitan integrar ese caudal a la red municipal.
Segunda alternativa: nueva planta en el corredor Bajamar-Salsipuedes
Como estrategia complementaria a mediano plazo, Comice plantea la edificación de una nueva desaladora en el corredor Bajamar-Salsipuedes. La propuesta contempla una fase inicial de 250 litros por segundo con proyección a 500 litros por segundo, infraestructura dimensionada para atender el crecimiento industrial, turístico y habitacional del norte de Ensenada, evitando que su planeación quede restringida exclusivamente al abastecimiento de Ciudad Industrial Jatay.
Condiciones indispensables si Rosarito suministrara agua a Ensenada
En el escenario hipotético de negociar un trasvase desde Rosarito, Sánchez González exigió total transparencia sobre las cláusulas del acuerdo. Resulta fundamental establecer por escrito el volumen exacto asignado, la fecha de disponibilidad real, las obras de conducción requeridas, el presupuesto etiquetado, las reglas de operación en época de estiaje o mantenimiento, y el instrumento jurídico que blinde el derecho de Ensenada ante cualquier contingencia operativa o reducción de producción en la planta vecina.
Estrategia integral: autonomía hídrica y eficiencia en la red
El diagnóstico de Comice concluye que Ensenada debe transitar de la gestión reactiva del déficit a una planeación estructural. Esto implica ampliar la capacidad instalada propia, evaluar nuevas fuentes para el norte, reducir drásticamente las pérdidas físicas en la red de distribución y exigir certidumbre legal sobre cualquier aporte externo, garantizando así la soberanía hídrica del municipio frente a las demandas presentes y futuras.