Los cuerpos de cuatro personas hallados a lo largo de la carretera Transpeninsular, cerca de la comunidad de El Rosario, al sur de Baja California, pertenecerían a miembros de una célula del Cártel de Sinaloa implicada en el tráfico de estupefacientes en la zona serrana.
Uno de los cuerpos tenía la letra “M” marcada con un cuchillo en el abdomen, lo que indicaría una vinculación con la facción de los Mayos.
Esta célula operaba pistas clandestinas para recibir envíos ilegales mediante avionetas, aparentemente bajo la protección de los Mayos, una de las facciones de este cártel que opera desde Ensenada hasta el municipio de San Quintín.
El conflicto habría surgido cuando este grupo empezó a colaborar con otra facción del mismo cártel, conocida como los Chapos. A pesar de las amenazas de muerte recibidas del grupo delictivo del norte, continuaron sus actividades ilícitas.
De acuerdo con las pesquisas de la fiscalía, las víctimas eran habitantes de la localidad. Uno de ellos, apodado el Primo y/o el 14, identificado como Pedro Luis García Duarte, sería el líder del grupo, mientras que los otros tres hombres eran sus colaboradores.
En la zona de El Rosario, el Cártel de Sinaloa controla el tráfico de drogas, y las investigaciones revelan que este grupo recibe órdenes de los hermanos René Arzate García, alias la Rana, y Alfonso Arzate García, alias el Aquiles.
El descubrimiento de los cuerpos, envueltos en plástico y cinta adhesiva, ocurrió el martes 14 de abril, tras reportes de automovilistas sobre bultos de forma humana a un lado de la carretera, en el sur de la delegación El Rosario, dentro del municipio de San Quintín.
Según la información oficial, elementos de la Dirección de Seguridad y Protección Ciudadana del municipio fueron los primeros en responder. Confirmaron la presencia de los cuatro cuerpos en puntos estratégicos de la carretera, visibles para los conductores que pasaban por la zona.
Como apoyo, se desplazaron al lugar miembros de la Secretaría de la Defensa Nacional y de la Guardia Nacional, así como agentes de la Fiscalía General del Estado, quienes iniciaron las investigaciones pertinentes, mientras que el Servicio Médico Forense (Semefo) procedía a levantar los cuerpos.
Las primeras indagaciones indican que las víctimas eran hombres de entre 25 y 45 años. Se encontraban desnudos y presentaban disparos en diversas partes del cuerpo, así como múltiples heridas. Miguel Ángel Gaxiola, fiscal de Delitos contra la Vida, informó que las investigaciones continúan y que están contactando a posibles familiares para definir las acciones investigativas.
Gaxiola destacó que en los últimos meses ha habido un conflicto territorial entre bandas criminales en la región por el control del tráfico de drogas.
HECHOS RELEVANTES EN LOS ÚLTIMOS AÑOS
A partir del 2024, tras la detención de Ismael “Mayo” Zambada García, fundador del Cártel de Sinaloa, se han registrado enfrentamientos entre facciones asociadas a los Chapitos y la Mayiza en las rutas que cruzan el Paralelo 28, en la frontera entre Baja California y Baja California Sur. Los grupos rivales han invadido territorio de los Chapitos en busca de ampliar su control sobre actividades criminales relacionadas con el narcotráfico, tráfico de personas, armamento y productos marítimos.
El 6 de junio de 2025, fue descubierta una fosa clandestina cerca de la Misión de San Borja, en el extremo sur de Baja California. En su interior había ocho cuerpos, incluidos menores de edad, que residían mayormente en Bahía de los Ángeles. Días antes, residentes de la región habían denunciado la desaparición de las víctimas, de entre 17 y 40 años, muchos de los cuales eran estudiantes y pescadores. Al ser encontrados, las autoridades confirmaron que todos presentaban signos de violencia y se encontraban en estado de descomposición.
Desde entonces, la alcaldesa de San Quintín, Miriam Elizabeth Cano Núñez, anunció la intensificación de la colaboración interinstitucional entre la Policía Municipal, la Fiscalía General del Estado, la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional. Se acordó que el Batallón ubicado en Guerrero Negro, Baja California Sur, tendría autorización para cruzar a Baja California y apoyar en operativos de vigilancia y respuesta a incidentes.
CIFRAS OFICIALES
Las estadísticas delictivas recabadas por la Secretaría de Seguridad Ciudadana, basadas en reportes de la Fiscalía General del Estado, indican que entre enero y marzo de 2026 se registraron 18 homicidios en el municipio. En 2025, se documentaron 76 homicidios y en 2024, 64 homicidios y un feminicidio. En 2023, las cifras oficiales reportan 54 homicidios, entre dolosos y culposos, y dos feminicidios. Para 2022, se registraron 52 homicidios y un feminicidio, mientras que en 2021, tras la municipalización, sumaron 82 homicidios.