Habitantes de la colonia Morelos en Rosarito han denunciado la supuesta ocupación de canchas y otros espacios públicos por parte de una familia local, lo que ha provocado tensiones vecinales y solicitudes de intervención de las autoridades.
En Rosarito, BC, los residentes de la colonia Morelos están viviendo una creciente fricción debido a la presunta apropiación de espacios públicos por una familia de la comunidad. Los denunciantes afirman que esta familia reclama la propiedad de áreas importantes como las canchas deportivas, un salón de asambleas y un terreno donde había un salón de usos múltiples.
Algunos de los vecinos, quienes han solicitado mantener su anonimato por miedo a represalias, aseguran que el conflicto ha aumentado en los últimos meses, especialmente por el uso de las canchas, que fueron edificadas con recursos municipales y que recibían mantenimiento por parte del ayuntamiento.
La colonia José María Morelos y Pavón fue desarrollada en terrenos nacionales, por lo que los habitantes solo poseen un certificado de propiedad, lo que ha generado conflictos sobre la tenencia de la tierra. A pesar de los esfuerzos realizados con varias autoridades, esta área sigue en estado irregular.
Los afectados indicaron que esta situación ha permitido que familiares de Federico Juan Qui aseguren que las áreas en disputa son parte de una herencia. A pesar de ser espacios públicos, ellos argumentan que tienen derechos sobre ellos.
Se mencionó que durante el mandado de Araceli Brown, ciertos miembros de esta familia fueron nombrados en el comité vecinal, lo que les permitió tomar control de las canchas bajo el pretexto de organización, hasta que finalmente limitaron el acceso, exigiendo ahora permiso para su uso.
El fin de semana pasado, los vecinos que intentaron limpiar las canchas se encontraron con las instalaciones cerradas con candados. Los denunciantes también afirmaron que han presentado diversas solicitudes ante las autoridades sin recibir respuesta, por lo que han decidido organizarse y convocar a una reunión para exigir la intervención de las autoridades en lo que consideran un espacio público que no debería ser despojado.