A poco menos de dos meses para el inicio del Mundial de Fútbol 2026, México se alista para uno de los eventos con mayor impacto económico en años. Más allá del espectáculo deportivo, el torneo se presenta como una oportunidad fundamental para diversas industrias, que podrían experimentar incrementos de hasta el 30% en sus ventas durante el período mundialista.
Según las proyecciones de Deloitte, la derrama económica podría alcanzar los 4,050 millones de dólares, impulsada tanto por inversiones en infraestructura como por un aumento en el consumo. La Secretaría de Turismo estima que se recibirán hasta 5.5 millones de visitantes adicionales, lo que incrementará considerablemente la actividad económica en ciudades anfitrionas como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
No obstante, el impacto no será uniforme. Algunos sectores tienen un mayor potencial de crecimiento, especialmente aquellos relacionados con el consumo directo del aficionado y la experiencia del evento.
“Este torneo será el mayor punto de interacción entre marcas y consumidores que México ha experimentado en décadas. No existe otro evento deportivo capaz de movilizar audiencias, sectores y cadenas de valor al mismo tiempo. El aficionado no solo consume en el estadio: interactúa en redes sociales, adquiere productos y vive experiencias. Las industrias que comprendan esto y sepan conectarse con los fans serán las verdaderas ganadoras”, comentó Fabiola Jiménez, Country Manager de Infobip México.
Una investigación de Infobip, plataforma de comunicación en la nube enfocada en IA, reveló que hay cuatro industrias que tienen más posibilidades de aprovechar el torneo si logran ofrecer experiencias gamificadas, relevantes y personalizadas a sus clientes y aficionados, tal como se detalla a continuación:
Retail y Alimentos: El Consumo como Ritual
El comercio minorista y las marcas de alimentos y bebidas serán de los principales beneficiados. Durante el Mundial, el consumo no se limita al estadio, sino que forma parte de la experiencia completa del aficionado, que abarca desde reuniones en casa hasta eventos públicos.
Banca: Más Allá de los Servicios Tradicionales
El sector financiero también encontrará oportunidades para innovar. A través de herramientas digitales y esquemas de fidelización, bancos y fintech pueden establecer una relación más cercana con los usuarios, integrándose en su experiencia como aficionados. La clave será ofrecer beneficios tangibles, como recompensas o acceso a experiencias exclusivas, que fortalezcan la relación con los clientes en un entorno muy competitivo.
Turismo y Hotelería: El Gran Motor del Mundial
El turismo será uno de los sectores más activos. La llegada masiva de visitantes impulsará la ocupación hotelera, el transporte y los servicios asociados a los viajes. Los eventos paralelos, como los Fan Fest, que podrían reunir a millones de asistentes, ampliarán el impacto económico más allá de los estadios, consolidando a las ciudades anfitrionas como polos de atracción internacional.
Telecomunicaciones: La Infraestructura Detrás del Evento
Adicionalmente, el Mundial representa tanto un reto como una oportunidad para las empresas de telecomunicaciones. El aumento en el uso de datos, streaming y redes sociales exigirá asegurar la calidad del servicio, al mismo tiempo que abre nuevas oportunidades de negocio. En este contexto, la capacidad de ofrecer experiencias digitales fluidas y personalizadas será crucial para fidelizar a los usuarios y capitalizar el aumento en la demanda.
Experiencias: El Nuevo Campo de Competencia
Más allá del sector, el elemento común será la experiencia del usuario. Las empresas que logren integrar tecnología, personalización y entretenimiento en sus estrategias tendrán una ventaja competitiva significativa. “Desde chatbots con ofertas en tiempo real hasta búsquedas del tesoro en realidad aumentada en estadios y aeropuertos: la gamificación ya cuenta con mecánicas específicas para cada industria. Retail, banca, viajes y telecomunicaciones disponen hoy de herramientas para transformar la euforia mundialista en lealtad de marca, y a los fans, en clientes”, concluyó Jiménez.
En resumen, el Mundial 2026 no solo será un evento deportivo, sino un catalizador económico que redefinirá la relación entre marcas y consumidores en México, con repercusiones que podrían extenderse más allá del corto plazo.