Escrito en MÉXICOel 8/11/2025 · 13:36 hs
Esta mañana, más de 150 jóvenes se reunieron cerca del Monumento a la Independencia y marcharon hacia la Plaza de la Constitución en el centro de la Ciudad de México para expresar su rechazo a la violencia y abogar por la paz, justo una semana después del asesinato del presidente municipal de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo.
Desde las 10:00 horas, comenzaron a congregarse, en su mayoría gracias a la difusión a través de redes sociales. Gilberto Valdepino, originario de Michoacán, quien ha sido testigo de la violencia en su región desde temprana edad, comentó para Latinus que “la desesperación, el cansancio de ver a mi pueblo sufriendo, me duele la muerte de Carlos Manzo”.
Para alzar la voz contra la violencia y el temor, Gilberto decidió imprimir varias banderas que representan al movimiento de la generación Z y compartirlas con otros. “No sé si sea valiente, pero no tengo miedo. Crecer rodeado de crimen organizado hace que aprendas a dominar el miedo”, añadió.
Aunque Gilberto fue una excepción, la mayoría de los participantes llegó con otras consignas y objetivos. A las 12:00 del día, otros asistentes con banderas de diversas causas comenzaron a llegar, abordando temas como el apoyo a Palestina, la jornada laboral de 40 horas, el rechazo al capitalismo, y demandas de vivienda, entre otros.
Elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, equipados con material antimotines, interrumpieron el paso a los más de 150 jóvenes en la intersección de las calles 5 de Mayo y Francisco I. Madero. Los jóvenes que se manifestaban en contra de la violencia y en memoria de Carlos Manzo decidieron desistir de la protesta y se retiraron.
Posteriormente, grupos de jóvenes que protestaban contra los gobiernos de Israel y Estados Unidos, y que alzaban banderas vinculadas al comunismo soviético, ocuparon su lugar.
Sobre la vigilancia y grupos ajenos
Desde temprano, cientos de elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y personal de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México, identificables por sus chalecos naranjas que decían “Grupos de diálogo y convivencia”, estuvieron presentes. También se notó la presencia de personal de la Secretaría de Gobernación federal, vestidos de civil pero con radios de comunicación.
Un contingente adicional llegó en motocicletas al Monumento a la Independencia, iniciando la movilización con megáfonos que pasaron a otros. Sin embargo, comenzaron a atacar a los medios de comunicación, entorpeciendo las entrevistas. En previsión de la posible llegada de grupos violentos, la Secretaría desplegó más de 200 agentes de policía antimotines para resguardar los comercios durante la manifestación.