El 13 de agosto, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer los resultados de la Pobreza Multidimensional del 2024 en una conferencia de prensa.
Los hallazgos fueron significativos y proporcionaron un panorama claro de la situación económica y social en México. Se presentaron índices de pobreza, indicadores de carencia y cifras relacionadas con la pobreza extrema.
¿Qué son los indicadores de carencia social?
Los indicadores de carencia social evalúan la falta de acceso a derechos fundamentales de la población, tales como educación, salud, seguridad social, alimentación, vivienda y servicios básicos. Estos indicadores ayudan a identificar áreas prioritarias para la formulación de políticas públicas y a monitorear avances en el bienestar social.
Estas mediciones reflejan el “espacio de las carencias”, que según el INEGI, constituyen un reflejo del espacio de los derechos sociales. Su análisis permite entender la distribución de carencias entre la población y cuáles necesitan atención urgente.
En México, los indicadores incluyen:
- Rezago educativo
- Acceso a servicios de salud
- Acceso a seguridad social
- Calidad y espacios de vivienda
- Acceso a servicios básicos en la vivienda
- Acceso a alimentación nutritiva
¿Cuál es la carencia social más elevada?
El indicador de carencia social más alto en México es el acceso a la seguridad social, lo que refleja la falta de protección laboral y médica. En 2024, el 48.2% de la población enfrentaba esta carencia, según datos oficiales del INEGI.
A lo largo del tiempo, esta carencia ha mostrado una disminución gradual: en 2016 alcanzó el 54.1%, en 2018 bajó a 53.5% y en 2020 a 52%. Esto indica que, aunque se han logrado avances, sigue siendo el derecho menos garantizado para millones de mexicanos.
La falta de acceso impacta directamente en la calidad de vida, resaltando la necesidad de políticas públicas que amplíen la cobertura del sistema.
Desglose de la carencia por acceso a la seguridad social
En 2024, el 48.2% de la población mexicana, lo que equivale a 62.7 millones de personas, experimentó carencias por falta de acceso a la seguridad social. Esta cifra es considerablemente alta en comparación con otras carencias.
El grupo más afectado es el de la población ocupada sin acceso directo a la seguridad social, con un 61.1%. Esto evidencia la necesidad de fortalecer la cobertura laboral y asegurar que tanto trabajadores formales como informales tengan protección ante riesgos y enfermedades.
Otros grupos vulnerables incluyen a la población no ocupada, con un 48.9%, y a los ancianos mayores de 65 años con pensiones insuficientes, alcanzando un 33.3%.
¿Qué abarcan las otras carencias?
Los indicadores de carencia social permiten medir la falta de acceso a derechos fundamentales en México. Es esencial conocer cuáles son y qué implica cada uno para identificar las necesidades prioritarias de la población.
- Rezago educativo: Mide la falta de educación básica. En 2024, el porcentaje fue del 18.6%.
- Acceso a servicios de salud: Evalúa si la población cuenta con atención médica adecuada. El último porcentaje registrado fue del 34.2%.
- Acceso a seguridad social: Con un 48.2% en 2024, indica la proporción de personas sin protección laboral, médica o pensiones adecuadas.
- Calidad y espacios de vivienda: Mide si la vivienda es segura y adecuada para sus ocupantes. En 2024, el porcentaje fue del 7.9%.
- Acceso a servicios básicos: Evalúa la disponibilidad de agua potable, drenaje, electricidad y otras instalaciones básicas. Se registró un 14.1% en 2024.
- Acceso a alimentación nutritiva: Refleja si las personas tienen una dieta equilibrada. Se disminuyó considerablemente la cifra, de 21.9% en 2016 a 14.4% en 2024.