Segunda edición de “La Última Fiesta” celebra el Día de Muertos en Rosarito
El Centro Cultural de Playas de Rosarito fue el escenario elegido para la segunda edición del festival “La Última Fiesta”, un evento dedicado a las tradiciones del Día de Muertos que congregó a numerosas familias y visitantes el pasado martes 3 de noviembre. La jornada ofreció un programa variado con actividades artísticas y muestras gastronómicas para toda la comunidad.
Expresiones artísticas y oferta gastronómica
Durante el desarrollo del festival, los asistentes disfrutaron de un amplio abanico de espectáculos que incluyeron presentaciones de danza, música, teatro y canto. Además, se instaló una muestra gastronómica donde los participantes pudieron degustar diversos platillos y productos locales, enriqueciendo la experiencia cultural con sabores tradicionales.
Autoridades destacan la preservación de tradiciones
El evento fue encabezado por María Isabel Peredo Quezada, directora del Instituto Municipal de Arte y Cultura (IMAC). La funcionaria subrayó la relevancia de impulsar este tipo de encuentros que acercan a la población a las tradiciones mexicanas y sus distintas manifestaciones culturales, fortaleciendo la identidad colectiva.
El encendido colectivo de velas como acto central
Uno de los momentos más emotivos de la velada fue el encendido colectivo de velas. Los asistentes portaron sus propias veladoras para dedicar un instante de recogimiento y memoria a sus familiares y seres queridos fallecidos, creando una atmósfera de respeto y conexión espiritual.
Origen y significado del nombre del festival
Peredo Quezada explicó que la denominación “La Última Fiesta” hace alusión a las antiguas formas de despedida que practicaban las culturas prehispánicas. Este concepto busca resignificar la muerte no como un final, sino como una celebración de la vida y el legado de quienes partieron.
Adaptación de fechas para garantizar la convivencia
Aunque la celebración tradicional ocurre los días 1 y 2 de noviembre, la directora del IMAC detalló que se optó por realizarla el martes 3 para asegurar un espacio adecuado de encuentro y convivencia comunitaria. La decisión permitió mantener vivas las costumbres asociadas a esta festividad sin perder la esencia del homenaje.
Consolidación de un referente cultural rosaritense
Con esta segunda edición, el festival se consolida como un referente que vuelve a reunir a la comunidad rosaritense en torno a actividades culturales y expresiones artísticas dedicadas al recuerdo de los difuntos. La respuesta del público confirma el arraigo de esta tradición en la localidad.