Pacientes y familiares protestan por desabasto en el Hospital General de Tijuana
Bajo el lema “El cáncer no espera, y nosotros tampoco”, usuarios del Hospital General de Tijuana se manifestaron este jueves para denunciar la crítica escasez de medicamentos, insumos médicos y el mal estado de equipos esenciales. La movilización coincidió con las actividades conmemorativas del Día Mundial de la Lucha contra el Cáncer de Mama, momento en el que los afectados exhibieron pancartas que evidencian el colapso operativo: “Nuestros médicos quieren curar, pero el gobierno no les da material”.
Testimonios que reflejan la crisis oncológica y general
María Isabel González Castellón, diagnosticada con cáncer de mama en etapa dos, describió un panorama de desabasto total que trasciende el área de oncología y afecta a todas las especialidades. Señaló que la situación se ha agravado severamente durante los últimos ocho meses, impidiendo la realización de estudios básicos por falta de tiras reactivas para laboratorios y fallas en aparatos de rayos X, por lo que exigió al Gobierno federal garantizar una atención médica digna e inmediata.
Carga económica y emocional para las familias
Familiares de pacientes confirmaron que las deficiencias institucionales obligan a los hogares a sufragar de su bolsillo estudios, fármacos y materiales quirúrgicos. Una de las manifestantes expresó la angustia de tener que buscar recursos propios cuando no hay dinero disponible, exigiendo a las autoridades priorizar el presupuesto en servicios de salud por encima de otros gastos públicos, como eventos masivos, y demandando mayor presencia gubernamental en la problemática hospitalaria.
El caso de Rubí: urgencia y falta de respuesta oportuna
Durante la protesta se visibilizó el caso de Rubí, cuyo padre fue trasladado desde San Quintín por una infección grave con abscesos que requirió cuatro cirugías. A pesar de la gravedad y de una tomografía que detectó complicaciones urgentes, la familia denunció la incertidumbre ante la falta de información clara sobre la evolución del paciente, quien ya se encontraba en piso, solicitando sensibilidad y celeridad en la asignación de recursos.
Clamor por empatía y solución estructural
Las voces coincidieron en pedir a los tomadores de decisiones que “se toquen el corazón” e identifiquen los cuellos de botella logísticos y administrativos que impiden la llegada de suministros a la red hospitalaria. La falta de empatía institucional fue señalada como un factor agravante que pone en riesgo la vida de quienes dependen exclusivamente de la atención pública.
Exigencia central: insumos, fármacos y tecnología funcional
Las manifestantes reiteraron que su demanda es concreta e inaplazable: abasto garantizado de medicamentos, disponibilidad de insumos quirúrgicos y de curación, así como el mantenimiento y reparación de la infraestructura tecnológica. Advirtieron que, mientras persistan estas carencias, la incertidumbre y el riesgo para la población usuaria seguirán siendo una constante diaria.
Fotografías: Carlos Alegría / Border Zoom