Nueva propuesta salarial del IMSS: 8 % global para medio millón de trabajadores
El director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo, acompañado por el titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), Marath Bolaños, presentó una oferta revisada que eleva el incremento global al 8 %. Este paquete se desglosa en un 4 % directo al salario tabular y un 4 % adicional en prestaciones —específicamente en la ayuda para renta de casa habitación—, superando en 1.2 puntos porcentuales la propuesta inicial del 6.8 % que fue rechazada en la consulta del pasado 14 de octubre convocada por el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS).
Rechazo del movimiento disidente y continuidad de las protestas
Lejos de calmar los ánimos, la nueva oferta fue calificada como “inaceptable” por integrantes del movimiento disidente, quienes la tacharon de “burla” y “raquítica” por no responder a su pliego petitorio. Voceros como el enfermero Rafael Soto, del Centro Médico Nacional Siglo XXI, denunciaron su exclusión de las mesas de diálogo con la dirigencia sindical y confirmaron la continuidad de las movilizaciones, iniciando con una marcha vespertina desde el citado centro médico y manteniendo la toma de instalaciones en todo el país.
Contexto histórico y defensa del poder adquisitivo
Robledo defendió la propuesta argumentando su consistencia con la política salarial de los últimos siete años y su validación por el Consejo Técnico del instituto. Destacó que en 23 años solamente en tres ocasiones —dos de ellas en 2024 y 2025— se ha alcanzado un alza global del 8 %, y subrayó que el 4 % al tabular supera la inflación, representando una mejora real en el poder adquisitivo; asimismo, recordó que en 14 años es apenas la segunda vez que el salario tabular logra dicho porcentaje.
Plan integral de compromisos: basificación y abasto
Más allá del aspecto económico, el director adelantó un plan integral derivado del programa Escucha Activa Piso por Piso, aplicado en 277 unidades médicas. La estrategia contempla la basificación de 10,939 trabajadores —muchos contratados durante la pandemia de Covid-19— en áreas críticas como enfermería, medicina, camilleros, limpieza y laboratorio, lo que reforzará urgencias, hospitalización, cirugía, consulta y farmacia. En materia de insumos, se atenderán pedidos emergentes, se digitalizará la receta colectiva y se habilitará una plataforma para reportar faltantes individualmente, junto a la modernización de almacenes y farmacias.
Dotación de equipo médico y mantenimiento de infraestructura
El plan incluye una dotación adicional de material básico por servicio —baumanómetros, termómetros, oxímetros, laringoscopios y bombas de infusión— y una compra específica para reforzar equipo de soporte vital. Paralelamente, se desplegará un programa extraordinario de mantenimiento para baños, aires acondicionados, redes de oxígeno y gases medicinales, comedores, vestidores y equipos electromecánicos, así como la reposición de mobiliario hospitalario y de oficina en mal estado.
Mejoras en la atención al derechohabiente y cirugías
En favor de los usuarios, se garantizará información oportuna y trato digno en urgencias y hospitalización, se surtirán recetas completas y se ampliará su vigencia de 72 horas a 30 días. Se pondrá en marcha la plataforma recetacompleta.gob.mx y una línea telefónica para denunciar desabasto. Para atacar el rezago quirúrgico, se programan 31,700 procedimientos adicionales en turnos nocturnos y fines de semana, enfocados en cataratas, prótesis de rodilla y cadera, vesícula, hernias y matriz.
Escenario de tensión sindical y próximos pasos
Mientras la administración presenta estos avances como una respuesta estructural a demandas históricas, el sector disidente exige un congreso nacional extraordinario y mantiene la presión callejera. El contraste entre el anuncio institucional y la radicalización de la base trabajadora anticipa una semana decisiva para la estabilidad laboral en el instituto, donde la implementación efectiva de los compromisos adquiridos será el termómetro real de la conflictividad.