Larga jornada legislativa culmina con aval a la enmienda constitucional
Tras un intenso debate que se prolongó por casi once horas en la Cámara de Diputados, fue aprobada en lo particular la reforma a los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución que prohíbe a personas con doble nacionalidad contender por la Presidencia de la República, las gubernaturas estatales y la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. La iniciativa, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, obtuvo 334 votos a favor provenientes de Morena y sus aliados, 109 en contra del PRI, PAN y MC, además de una abstención; el dictamen fue turnado al Senado para continuar su proceso legislativo.
Enfrentamientos verbales marcan la discusión de las reservas
La sesión se caracterizó por un tono áspero y la presentación de 229 reservas, escenario donde se cruzaron descalificaciones entre la mayoría parlamentaria y la oposición. El legislador priista Carlos Eduardo Gutiérrez Mancilla arremetió contra el oficialismo acusándolo de dividir al país y cuestionó su discurso sobre soberanía al señalar la prevalencia del crimen organizado en amplias regiones del territorio, llegando a emplear lenguaje soez contra los legisladores de Morena desde la tribuna.
Oposición advierte obstáculos burocráticos para la renuncia
Desde el PAN, su coordinador Elías Lixa cuestionó la viabilidad técnica de la medida al argumentar que la renuncia a una nacionalidad extranjera —específicamente la estadounidense— no es un trámite ágil ni automático, sino que depende de la resolución de autoridades foráneas sin plazos definidos. Propuso que sea el propio Estado mexicano quien gestione ante el gobierno correspondiente la baja de la segunda nacionalidad para garantizar el derecho a ser votado de los aspirantes.
Mayoría parlamentaria defiende blindaje a la soberanía nacional
En defensa del dictamen, el coordinador de Morena, Ricardo Monreal Ávila, sostuvo que la injerencia extranjera amenaza la política interna, por lo que el Estado debe regular el ejercicio de derechos políticos mediante la condición de nacionalidad única para cargos de máxima responsabilidad. Subrayó que la medida no atenta contra la condición binacional ni tiene dedicatoria personal, sino que busca evitar conflictos de lealtad y reforzar la soberanía, recordando que su bancada integra a cinco diputados migrantes con doble nacionalidad.
Oficialismo califica la reforma como precisión necesaria
La diputada Rosalinda Savala replicó los argumentos opositores calificando la enmienda como una “precisión necesaria” y no un exceso, enfatizando que quien aspire a tomar decisiones estratégicas para la nación debe tener un único interés nacional. Criticó la postura del bloque PRIAN —término usado para referirse a la alianza PRI-PAN— tachándolos de “entreguistas” que se arrodillan ante gobiernos foráneos mientras simulan defender derechos políticos de la diáspora.
Acusaciones mutuas de servilismo y traición a la patria
El clima de confrontación escaló con la intervención de Elda Esther del Carmen Castillo, quien desde la tribuna invitó a los legisladores opositores a salir del país si prefieren el extranjero, llamándolos “vendepatrias” y “cabilderos de Washington”. Esta retórica reflejó la polarización extrema del debate, donde la mayoría vinculó la defensa de la doble nacionalidad en cargos de elección popular con una supuesta subordinación a intereses internacionales.
Próximos pasos en el proceso legislativo federal
Una vez superado el trámite en San Lázaro, la minuta fue enviada a la Cámara de Senadores para su análisis, discusión y eventual votación. De ser aprobada sin cambios por la Cámara de origen, la reforma constitucional requerirá la ratificación de la mayoría de las legislaturas estatales para entrar en vigor, estableciendo un candado definitivo para los perfiles que busquen encabezar los ejecutivos federal y locales en los próximos comicios.