Crisis en la piñatería purépecha de Rosarito: producción cae a la mitad
La elaboración de piñatas, oficio emblemático que durante décadas sustentó a la comunidad purépecha asentada en la colonia Constitución de Rosarito, ha sufrido una reducción del 50 por ciento en los últimos años. Esta caída impacta directamente la economía de cerca de mil 500 integrantes de este grupo indígena y amenaza la preservación de una tradición cultural transmitida entre generaciones.
Pérdida del mercado estadounidense y estancamiento local
Según Lázaro Guzmán Aparicio, representante comunitario, la contracción se debe principalmente al desplome de las exportaciones hacia Estados Unidos, que históricamente fue su principal canal de comercialización. Ante el cierre de esa vía, los artesanos han intentado reorientar sus ventas al mercado local y regional, pero la demanda resulta insuficiente para sostener la actividad productiva.
Desinterés generacional pone en riesgo la continuidad del oficio
La baja rentabilidad ha provocado un alejamiento progresivo de los jóvenes, quienes perciben que el tiempo y esfuerzo invertidos en la manufactura artesanal no se corresponden con los precios actuales de venta. Esta brecha económica obliga a muchas familias a buscar fuentes de ingreso alternativas, rompiendo la cadena de transmisión del conocimiento técnico y cultural.
Más que economía: la identidad cultural en juego
Para la comunidad purépecha, el declive de la piñatería trasciende lo financiero; representa el debilitamiento de un pilar identitario que les permitió mantener vivas sus costumbres lejos de su territorio de origen. La actividad funcionaba como un tejido social que reforzaba su presencia y cohesión en el municipio bajacaliforniano.
Búsqueda de alternativas sostenibles para la tradición
Pese al panorama adverso, la comunidad mantiene su organización interna para salvaguardar su patrimonio inmaterial. Los líderes enfatizan la necesidad de diseñar nuevas estrategias que permitan transformar sus expresiones culturales en actividades económicamente viables, garantizando así la supervivencia tanto de las familias como de su legado ancestral.