Ciudad de México, 13 nov (EFE).- Este jueves, el Gobierno de México lanzó el programa ‘El maíz es la raíz’, una iniciativa nacional destinada a preservar, producir y comercializar el maíz nativo mexicano. Además, busca fortalecer los sistemas agroalimentarios comunitarios y reconocer la importancia histórica de los campesinos como protectores de la biodiversidad.
Según María Luisa Albores, directora general de Alimentación para el Bienestar, el objetivo consiste en promover la conservación, producción, transformación y comercialización del maíz nativo, con el fin de robustecer los sistemas agroalimentarios comunitarios.
El programa comenzará el próximo año en siete estados del sureste del país: Oaxaca, Chiapas, Guerrero, Yucatán, Campeche, Quintana Roo y Tabasco. La expansión se llevará a cabo de manera gradual hasta 2030, abarcando las ocho regiones agrícolas del país y beneficiando a cerca de 1.5 millones de pequeños productores.
Entre las características de la estrategia, Albores mencionó la producción agroecológica y el uso colectivo de maquinaria ligera, lo cual busca fortalecer la autonomía tecnológica de las comunidades.
Esta estrategia también fomentará el acompañamiento técnico, el intercambio de conocimientos y la organización de comunidades milperas, formadas por grupos de cien campesinos apoyados por el programa Jóvenes Construyendo el Futuro.
La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, agregó que el plan tiene como objetivo resaltar la esencia del campo mexicano y asegurar la soberanía alimentaria. “Queremos que los campesinos continúen sembrando su propio maíz y se alimenten de la milpa”, afirmó.
Sheinbaum explicó que el programa proporcionará soporte técnico y maquinaria adaptada a cada región, promoviendo un esquema de colaboración. “Se adquirirán equipos especiales que serán compartidos entre los productores, fomentando así la organización colectiva”, detalló.
Además, la jefa de Estado anticipó que apoyarán la transformación y venta directa del maíz nativo mediante la creación de tortillerías, tostadas y totopos con distinción de origen, gestionadas por cooperativas de mujeres campesinas. “Buscamos que la milpa les proporcione sustento y que puedan comercializar el excedente a mejores precios”, resaltó la presidenta.
El plan ‘El maíz es la raíz’ tiene como meta que, para 2030, la producción de maíz nativo aumente un 50% por hectárea, garantizando el autoconsumo campesino, el valor agregado en los excedentes y la preservación de la diversidad genética del grano.