Si no lo consigues a la primera, vuelve a intentarlo.
Esta es la filosofía de dos demócratas en la Junta de Supervisores del Condado de San Diego, quienes buscan que el Valle del Río Tijuana sea declarado como sitio Superfondo.
Al inicio de este año, la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. (EPA) se negó a investigar la contaminación en la región. Esta decisión se tomó tras una solicitud de la supervisora Terra Lawson-Remer, la cual presentó la petición después de que sus colegas rechazaran que el condado participara en la iniciativa. Posteriormente, la EPA mantuvo su negativa a revisar dicha decisión.
Sin embargo, los supervisores ahora están unidos en sus esfuerzos por lograr que la EPA clasifique el valle del río como un sitio contaminado y lo declare Superfondo. Este avance forma parte de un esfuerzo continuo para aumentar la implicación del gobierno del condado en la mitigación de la crisis de aguas residuales que ha afectado al sur del condado durante años.
Para fortalecer su postura ante el gobierno federal, los supervisores planean financiar un estudio de dos años que investigue la magnitud de la contaminación en el río.
En enero, bajo la administración Biden, la EPA se negó a examinar más a fondo el río, basándose en datos limitados de hace más de seis años, que no mostraban ningún indicio de sustancias químicas peligrosas en niveles nocivos para la salud humana.
No obstante, los efectos de la contaminación han empeorado en los años recientes. Un estudio reciente, revisado por pares, reveló que el río está contaminando el aire con niveles alarmantes de sulfuro de hidrógeno, mientras que la vía fluvial en sí no ha sido objeto de un similar escrutinio.