
La reciente captura de 38 miembros asociados al grupo Jahzer, la fuerza de seguridad interna de La Luz del Mundo, en un campo de entrenamiento en Vista Hermosa, Michoacán, ha revelado las prácticas paramilitares de esta organización religiosa.
Según la Secretaría de Seguridad Pública estatal, los detenidos estaban armados y equipados en una zona que colinda con Jalisco, identificada por las autoridades como un territorio perteneciente al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
El operativo en Vista Hermosa fue llevado a cabo por la Guardia Civil, el Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la Fiscalía General del Estado de Michoacán, resultando en la confiscación de una pistola, 19 réplicas de armas de fuego, cuchillos, chalecos balísticos, radios de comunicación y equipo tecnológico.

Los arrestados sostuvieron que eran parte de “Jahzer”, la guardia secreta encargada de proteger a los líderes, templos y eventos de La Luz del Mundo, además de afirmar que se preparaban para “la llegada del fin del mundo”.
El periodista Óscar Balderas, en MVS Noticias, destacó que el campo de entrenamiento se localizaba cerca de la frontera con Jalisco, en una área claramente dominada por el CJNG.
Los integrantes de Jahzer, en su mayoría originarios de Jalisco, Michoacán, Nayarit y el Estado de México, contaban con formación táctica y portaban identificaciones de la iglesia, sin poder justificar la legalidad de su campamento ni la procedencia de su equipo.

El grupo Jahzer, conocido como la “guardia secreta” de La Luz del Mundo, tiene raíces históricas en la “Guardia de Jericó”, una estructura de protección establecida hace varias décadas por la familia Joaquín, según Univisión Noticias. Aquellos que han dejado el grupo relatan que el reclutamiento comenzaba en la adolescencia, seleccionando varones por su capacidad física y lealtad, comenzando con la custodia de templos y eventos religiosos y avanzando hasta la protección directa de la familia y líderes.
Testimonios anónimos revelan que los reclutados recibían formación para asegurar la protección de los jerarcas, así como técnicas de defensa y control de accesos en templos y eventos masivos.
La existencia y funcionamiento de Jahzer se ha documentado no solo en Jalisco, su centro operativo, sino también en Michoacán, zonas fronterizas con Estados Unidos y en ciudades como Los Ángeles o Houston. Aparte de su función de protección, exmiembros y sobrevivientes mencionan que Jahzer ha sido usado para intimidar y vigilar a desertores, familias y víctimas que denuncian abusos sexuales u otras irregularidades.
Frente a dichas acusaciones, portavoces de La Luz del Mundo han negado la existencia formal de una unidad armada institucional. En 2019, Eliezer Gutiérrez, portavoz de la iglesia, declaró que “la iglesia, como institución, no tiene ninguna empresa de seguridad privada”, aunque reconoció que algunos feligreses pueden decidir unirse para cuidar a los pastores en ejercicio de su libertad personal.
Los recientes arrestos del grupo Jahzer se suman a las crecientes controversias en torno a Naasón Joaquín García, líder de La Luz del Mundo, quien enfrenta cargos en Estados Unidos por crimen organizado, tráfico sexual y delitos financieros. La fiscalía de Manhattan ha formalizado cargos en su contra y contra otros miembros cercanos, entre ellos su madre y su sobrino, quienes también fueron arrestados.
La defensa de Joaquín García, a través de un comunicado de la iglesia, rechaza los señalamientos, calificándolos de “falsos y calumniosos”, argumentando que el proceso judicial es parte de una campaña de presión y desprestigio. Se sostiene que los cargos contra su madre y su sobrino de 80 años demuestran que la fiscalía busca distorsionar la ley para presionar a Naasón Joaquín.
Cateos recientes en propiedades del líder religioso y su madre en Los Ángeles, California, resultaron en la incautación de efectivo, joyas, monedas de oro, relojes de lujo y otros artículos, algunos de los cuales se presume fueron utilizados para delitos de abuso sexual y pornografía infantil.
En este contexto, la estructura de la iglesia sigue bajo intenso escrutinio legal y mediático, dado el conjunto de operativos, declaraciones judiciales y hallazgos financieros, elementos que elevan el debate público sobre el alcance y funcionamiento de La Luz del Mundo.