En el vasto y aún poco conocido universo de la biodiversidad mexicana, hay especies que han permanecido ocultas no por su ubicación en zonas recónditas, sino debido a errores de identificación o a haber sido pasadas por alto durante años. Un ejemplo de esto es la lagartija Scincella montana.
Recientemente, esta nueva especie fue presentada por el profesor Uri Omar García Vázquez y el estudiante de posgrado Antonio Esaú Valdenegro Brito, ambos de la Facultad de Estudios Superiores Zaragoza de la UNAM. También participó en esta investigación el maestro Aníbal H. Díaz de la Vega Pérez, de la Escuela Nacional de Estudios Superiores Unidad Mérida.
El descubrimiento no solo enriquece el conocimiento sobre la herpetofauna en México, sino que también resalta la relevancia de la taxonomía, la genética y la conservación de especies endémicas.
Una especie incorrectamente clasificada durante décadas
A diferencia de hallazgos habituales que conllevan especies completamente nuevas, Scincella montana fue reconocida tras un meticuloso examen de ejemplares recolectados más de 20 años atrás.
Durante un extenso período, estos ejemplares fueron erróneamente categorizados como Scincella assata, debido a su apariencia similar, especialmente el tono rojizo que caracteriza su cola.
La investigación, que inició en 2005 y concluyó en 2023, abarcó revisiones de colecciones biológicas, trabajo de campo y análisis morfológicos y moleculares profundos. El profesor García Vázquez fue el director del estudio, mientras que Antonio Valdenegro fue clave en el hallazgo al realizar gran parte del análisis en su tesis de maestría.
“Se evaluaron las escamas, se midieron las extremidades y se analizaron patrones de coloración y escamas del cuello… Notamos diferencias significativas con Scincella assata, lo que nos llevó a la conclusión de que se trataba de una especie distinta,” explicó Valdenegro Brito.
Características distintivas de la lagartija Scincella montana
A pesar de compartir algunas características con especies cercanas, esta lagartija presenta diferencias morfológicas esenciales:
- Escamas dorsales de mayor tamaño.
- Extremidades con proporciones específicas.
- Patrones de coloración únicos.
Estas distinciones fueron respaldadas por análisis filogenéticos utilizando marcadores moleculares, como el gen mitocondrial ND1. Los resultados mostraron que S. montana no está estrechamente vinculada a S. assata, sino que forma un linaje hermano, justificando su clasificación como especie independiente.
Distribución de esta nueva especie
Scincella montana es una especie endémica de la Sierra Madre del Sur, habitando exclusivamente en los estados de Guerrero y Oaxaca. Prefiere los bosques de pino situados entre los mil y dos mil 500 metros sobre el nivel del mar, en áreas montañosas que actualmente enfrentan amenazas por la deforestación y el cambio de uso de suelo.
Un fenómeno común en taxonomía
Este descubrimiento ilustra un fenómeno habitual en biología: la incorrecta clasificación de especies. Muchas descripciones originales, como la de Scincella assata en 1964, se basaron en ejemplares únicos, sin tener en cuenta la variabilidad morfológica ni contar con herramientas genéticas avanzadas.
“La carencia de expertos en taxonomía complica la identificación adecuada de muchas especies, especialmente en grupos poco estudiados como los reptiles pequeños,” comentó García Vázquez.
El maestro agregó que los avances en genética, incluyendo el análisis de ADN mitocondrial y el uso de genomas completos, están facilitando la identificación de diferencias significativas entre especies, permitiendo una reevaluación adecuada de antiguas clasificaciones.
Implicaciones para la conservación de Scincella montana
Una de las áreas más significativas del descubrimiento es su repercusión en la conservación. Debido a su clasificación errónea, Scincella montana no contaba con ninguna categoría de protección ambiental, ya que se creía pertenecía a una especie común y ampliamente distribuida.
Ahora, al identificarse como una especie con una distribución restringida y hábitat amenazado, existe la posibilidad de incluirla en la Norma Oficial Mexicana NOM-059, que clasifica especies en riesgo o sujetas a protección especial.
“El reconocimiento legal como especie distinta permite desarrollar estrategias específicas de conservación,” resaltó García Vázquez.
Nombrar correctamente a las especies es vital para protegerlas legalmente, comprender su ecología y valorar su rol dentro de los ecosistemas.
Futuros pasos en la investigación
El descubrimiento ha suscitado el interés de otros grupos científicos, quienes han contactado al equipo para realizar estudios más amplios sobre el ciclo de vida, la ecología, la conducta y la reproducción de S. montana, aspectos que aún son poco conocidos.
Además, este hallazgo forma parte de un proyecto más ambicioso que tiene como objetivo analizar la diversidad genética del género Scincella a lo largo del continente americano. Mediante el estudio de miles de genes, se busca entender su historia evolutiva y biogeográfica, así como la forma en que se ha diversificado a lo largo del tiempo.
Con información de Gaceta UNAM