Los recientes impuestos impuestos por Estados Unidos a productos clave como acero, aluminio y automóviles han despertado preocupaciones en el comercio bilateral con México. Sin embargo, más allá de las tensiones políticas, esta situación podría representar una oportunidad estratégica para la economía mexicana.
De acuerdo con el último análisis de Banco BASE: “Aranceles, exportaciones y la posibilidad de una nueva oportunidad de Nearshoring para México”, el efecto inmediato de estos nuevos impuestos es menor al esperado, lo que transforma la perspectiva de una amenaza en una posible oportunidad.
Más del 83.9% de las exportaciones mexicanas a EU están libres de aranceles
Según el informe, a pesar de los nuevos anuncios, el 83.9% de las exportaciones mexicanas hacia EU siguen ingresando sin arancel, con un arancel promedio efectivo de solo 4.34%. Este dato fortalece la competitividad de los productos mexicanos en comparación con otros mercados.
Sin embargo, sectores como el automotriz han comenzado a sentir el impacto, registrando una contracción del 4.04% en el primer semestre de 2025, lo que podría alterar los flujos de inversión a corto y mediano plazo.
México, socio comercial número uno de Estados Unidos
Las importaciones de Estados Unidos desde México aumentaron en 12,912 millones de dólares entre enero y mayo de 2025, en comparación con el mismo periodo de 2024. Actualmente, México representa el 14.63% del total de importaciones de EU, consolidándose como su principal proveedor.
En lo que respecta a la carga arancelaria, México ocupa el puesto 22 entre los 35 países con mayor volumen de importaciones hacia EU, lo que indica una carga moderada en comparación con competidores clave.
Oportunidades para la inversión extranjera
A pesar de la actual política proteccionista de EU, los datos de demanda agregada del primer trimestre del año indican que las exportaciones han impulsado el crecimiento del PIB mexicano. Esta coyuntura crea un terreno propicio para atraer inversión extranjera directa (IED), que estará influenciada por cómo se redistribuyan las cadenas de suministro ante los cambios en los aranceles.
Mientras que la industria automotriz podría enfrentar una desaceleración, otros sectores más dinámicos y menos vulnerables a aranceles pueden captar nuevos capitales, dando lugar a una segunda ola de nearshoring enfocada en industrias distintas a las que dominaron la primera etapa.
Industria de la computación, oportunidad de nearshoring real
La política proteccionista también ofrece oportunidades en el sector de la computación, especialmente en la partida 8,471 (máquinas automáticas para el tratamiento o procesamiento de datos), donde México lidera con una participación del 38.9% del total de importaciones de Estados Unidos.
Entre 2017 y 2025, las importaciones totales estadounidenses en esta categoría crecieron un 85.54%, mientras que las provenientes de México aumentaron un 166.57%. Esto refleja un notable avance en la participación de la partida 8471 en las exportaciones de México a Estados Unidos, que subió de 5.78% en 2017 a 14.17% en 2025.
Las acciones por emprender
Para que estas oportunidades se traduzcan en un crecimiento sostenible y ventajas competitivas reales, las empresas mexicanas deben considerar elementos clave como: infraestructura logística que facilite eficiencia en tiempos y costos; certeza jurídica que respalde decisiones de largo plazo; y estabilidad macroeconómica, sobre todo en cuestiones laborales y fiscales.
Además, la ventaja geográfica de México, al compartir frontera con Estados Unidos, ayuda a reducir los tiempos de entrega y a mantener cadenas de suministro más resilientes y ágiles.
Para las empresas: claves para navegar el entorno
En un entorno global en constante cambio, la proactividad es esencial. Las empresas que comercian en el exterior deberían monitorear la volatilidad del tipo de cambio y sus efectos en precios y márgenes, anticiparse a los riesgos mediante coberturas cambiarias para protegerse de fluctuaciones abruptas, y optimizar sus procesos de pagos internacionales buscando eficiencia, rapidez y costos competitivos.
En este contexto, contar con asesoría especializada en comercio exterior y gestión financiera se convierte en una ventaja competitiva. El incremento de las restricciones comerciales en EU no ha detenido el dinamismo de la relación con México, sino que redefine las reglas del juego. Si se logran integraciones más profundas en cadenas de producción clave, como la de cómputo, y se alcanzan acuerdos que reduzcan la carga arancelaria en sectores sensibles como el automotriz, México podría abrir un nuevo ciclo de crecimiento en exportaciones y atracción de inversión extranjera.
El análisis completo de Banco BASE, que incluye proyecciones económicas, cifras detalladas por sector y recomendaciones estratégicas para empresas exportadoras, ya está disponible para descarga gratuita aquí.