
Esta mañana, la presidenta Claudia Sheinbaum se expresó sobre los nuevos compromisos que establecerá con inversionistas y el sector privado en México, con el objetivo de fortalecer la economía y enfrentar las recientes medidas arancelarias impuestas por el gobierno de Estados Unidos.
Aunque no se plantearon peticiones específicas, Sheinbaum aseguró que solicitó a los representantes considerar la situación económica del país, afirmando que “no hubo un área específica, pero enfatizamos la necesidad de que, en estos tiempos, se refleje más el apoyo hacia México, ya que los aranceles impactan directamente nuestra economía”.
En ese contexto, destacó que se anticipa una inversión de más de 800 mil millones de pesos en programas de bienestar, junto con otros 600 mil para infraestructura y otros asuntos gubernamentales durante su administración.

Sheinbaum añadió que estos compromisos se traducirán en permisos que se otorgarán en función de los cambios en las intenciones económicas del sector privado.
En el primer trimestre de 2025, México alcanzó una cifra récord de 21 mil 400 millones de dólares en inversión extranjera directa (IED), lo que representa un aumento de entre el 5 % y el 9 % con respecto al mismo período del año anterior. De este total, entre 1 580 y 1 590 millones de dólares provinieron de nuevos proyectos.
Estados Unidos continúa siendo el principal país inversor, aportando cerca del 38.7 % del total, seguido por España, Países Bajos, Canadá y Alemania. El sector manufacturero representa más del 40 % de la IED, mientras que los servicios financieros abarcan un 24 % adicional. También están surgiendo industrias como la electromovilidad, semiconductores, dispositivos médicos, energía limpia y agroindustria, las cuales están captando una considerable cantidad de capital.

El “Plan México”, promovido por el gobierno federal, ofrece incentivos fiscales y apoyo legal para atraer inversiones en sectores estratégicos. Actualmente, existen 11 hubs en operación y otros 17 están en desarrollo, complementados por 14 zonas económicas especiales diseñadas para descentralizar el crecimiento y fortalecer la infraestructura del país.
Las principales entidades receptores de la IED son la Ciudad de México (55 %), Nuevo León (13 %), Estado de México (9 %), Baja California (4 %) y Guanajuato (3 %). Esta distribución evidencia la consolidación del nearshoring, donde empresas globales trasladan operaciones desde Asia hacia México para aprovechar su cercanía al mercado estadounidense.