
Rebeldes hutíes renovaron sus ataques aéreos contra objetivos estadounidenses e israelíes en Saná, la capital de Yemen, y Hodeida, en la parte occidental del país. Esto ocurrió al día siguiente de un disparo de misil realizado por ellos.
Los ataques aéreos se llevaron a cabo como respuesta ante las acciones israelíes, elevando las tensiones en la región. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, prometió más acciones contundentes contra los hutíes y sus respaldos iraníes.
Estados Unidos, principal aliado de Israel, ha intensificado sus bombardeos contra los rebeldes yemeníes desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca en enero.
Los insurgentes afirmaron que los bombardeos han causado numerosas pérdidas humanas. Según la agencia de noticias de los hutíes, Saba, al menos 16 personas han muerto debido a los ataques.
La televisión de los rebeldes, Al Masirah, informó más tarde de otros tres ataques a la capital y siete en la zona de Al Jawf, al norte del país, describiéndolos como una agresión estadounidense-israelí.
Los insurgentes proiraníes han lanzado misiles y drones contra Israel y embarcaciones en el Mar Rojo desde el inicio de la guerra en Gaza en octubre de 2023, aunque la mayoría de estos han sido interceptados por las fuerzas israelíes.
Sin embargo, el domingo, los hutíes reclamaron un ataque exitoso contra el Aeropuerto Ben Gurión, asegurando haber lanzado un misil balístico hipersónico. Los rebeldes advirtieron que sus ataques continuarían, mientras que Israel prometió responder en el momento adecuado.