El epicentro de este acontecimiento surge del sur, destacando operaciones de narcotráfico sin precedentes en la historia de Corea del Sur. El gobierno local se ha comprometido a desmantelar estas actividades, buscando asegurar cargamentos que se valoran en aproximadamente 697 millones de dólares.
La Guardia Costera de Corea del Sur informó sobre la ejecución de esta operación en colaboración con el Departamento de Investigación de Seguridad Nacional (HSI) y la Oficina de Investigaciones de Aduanas.
En el transcurso de la operación, un equipo de 90 oficiales, especializados en este tipo de intervenciones, abordó un barco al momento de su llegada. Durante la inspección, se localizaron grandes cantidades de drogas, según confirmaciones de las fuentes oficiales.
Según las autoridades surcoreanas, la embarcación había salido de un puerto inicial, aunque el destino final aún no ha sido establecido. Se ha informado que el barco hizo escalas en Ecuador, Panamá y China, lo cual ha llevado a las agencias de seguridad a analizar posibles rutas de tránsito del cargamento y su eventual tráfico hacia Asia.

Se estima que el cargamento estaba destinado a los mercados asiáticos, donde el precio por kilogramo de esta droga puede ser significativamente más alto que en otras regiones del mundo, según datos de la Oficina de las Naciones Unidas.
Este caso ha puesto de manifiesto la existencia de múltiples rutas de tráfico, lo que complica aún más las intervenciones contra el narcotráfico. Las autoridades subrayan que las organizaciones criminales han adaptado sus operaciones para maximizar su rentabilidad en el lucrativo mercado asiático.
Además del decomiso, se ha iniciado una investigación para identificar a los involucrados. Sin embargo, las autoridades aún no han confirmado si hubo detenciones durante la operación.

El decomiso de este cargamento de México intensifica las preocupaciones sobre las rutas de tráfico de cocaína hacia Asia. De acuerdo a informes de inteligencia internacional, las organizaciones criminales han aumentado el uso de corredores marítimos entre América y puertos asiáticos, dada la alta rentabilidad que ofrece el mercado en esta región.