El Centro María Sibilla de Estudios Latinoamericanos Avanzados ha lanzado una edición dentro de su serie “Conocimiento sin Disciplinas”, enfocándose en el aprendizaje colectivo y el impacto de los movimientos sociales en la región.
El artículo titulado “Estudios Sociales y Políticas Comunitarias en América Latina”, escrito por los investigadores Daniel Flores Fres y Jaime A. Preciado Coronado de la Universidad de Guadalajara, explora la transformación de las comunidades desde una perspectiva geopolítica.
En América Latina, los movimientos sociales han sido una potente fuerza de transformación política y social durante las últimas décadas, siendo fundamentales para la identificación y expresión de las luchas comunitarias y políticas.
Las manifestaciones han cobrado relevancia en diversas naciones, incluyendo Chile, Colombia y Ecuador, donde han impulsado demandas fundamentales. Los investigadores observan que los movimientos contra el neoliberalismo han sido etiquetados como “populistas” o “comunistas” por aquellos que se oponen a sus agendas.
Además, la politización de estos movimientos ha permitido a las comunidades crear espacios alternativos de autogobierno, como es el caso de los Caracoles Zapatistas en México, que operan fuera del control gubernamental y promueven modelos de autogestión.
Entre 2019 y 2023, varios países latinoamericanos han vivido estallidos sociales provocados por la desigualdad y otros factores. En Chile y Colombia, los movimientos estudiantiles han jugado un papel crucial, mientras que en Ecuador los pueblos indígenas han buscado fortalecer su voz política.
Por otra parte, el feminismo ha surgido como uno de los movimientos claves de la región, logrando visibilizar las demandas de género y desafiando estructuras dominantes. Sin embargo, críticos argumentan que algunos movimientos de izquierda son acusados de promover un “marxismo cultural”, lo que suscita debates sobre la libertad de expresión y el futuro de la identidad cultural.
La crisis ambiental y el cambio climático también han sido temas centrales en las reivindicaciones sociales, donde las comunidades que luchan contra el deterioro ambiental exigen el reconocimiento de sus derechos territoriales y el rechazo a las políticas neoliberales que atentan contra el bienestar común.