Durante el periodo de fenómenos atmosféricos que se produce entre marzo y abril en el suroeste de California, Estados Unidos, y en el noroeste de Baja California, México, se ha detectado una relación entre estos eventos y el aumento de casos de meningitis. Un estudio reciente, realizado por un equipo de investigación, sugiere que hay un vínculo entre la enfermedad y los vientos cálidos de Santa Ana, que han sido asociados anteriormente con otros problemas de salud, como asma y alergias.
Investigaciones previas ya habían identificado una conexión entre fenómenos como los vientos cálidos del harmatán en África y los brotes de meningitis meningocócica en la región conocida como “la franja central”. Al observar la elevada incidencia de esta enfermedad en Tijuana y la relación con los vientos de Santa Ana, Erika Zoe Lopatynsky-Reyes y su equipo llevaron a cabo un estudio para explorar esta conexión. Al analizar los casos de meningitis asociados a Neisseria meningitidis, encontraron una relación estadísticamente significativa entre la aparición de casos y la frecuencia de los vientos de Santa Ana, estableciendo un aumento del riesgo relativo de 2.06 en los casos asociados a estos vientos.
Dr. Enrique Chacon Cruz
El Dr. Enrique Chacon Cruz, pediatra infectólogo y vacunólogo, participó en el estudio y comentó que en México no se cuenta con una vacunación sistemática contra Neisseria meningitidis, ya que se consideran los casos como “excepcionales”. En el país, existe una tasa de 2.6 casos por cada 100,000 menores de 16 años, siendo la frecuencia de 7.6 para niños de dos años. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se recomienda la vacunación contra la meningitis en países con más de 100,000 habitantes de alto riesgo, pero en contextos donde los casos son menos de 2 por cada 100,000 al año, la estrategia de vacunación puede no ser necesaria.

Dr. Jorge Oscar Garcia Mendes
El Dr. Jorge Oscar Garcia Mendes, especialista en enfermedades infecciosas, también colaboró en el estudio y señaló que factores como el cambio climático pueden influir en la epidemiología de las enfermedades infecciosas, incluyendo la meningitis. Es crucial abordar la vulnerabilidad de regiones y grupos específicos para garantizar el acceso a vacunas seguras y efectivas.
El Dr. Chacon Cruz destacó que la situación es preocupante en áreas como San Diego y Los Ángeles, donde también experimentan los vientos de Santa Ana. En estos lugares, se aplica la vacuna contra la meningitis, contrastando con la mayor prevalencia de meningitis en Tijuana. Los investigadores sugieren que se deben implementar estrategias de vacunación adecuadas para reducir la incidencia de esta enfermedad en la región noroeste del país.
La magnitud del problema de la meningitis en México recalca la necesidad de estrategias de vacunación regionalizadas. Los doctores Chacon-Cruz y García Méndez enfatizan que es esencial establecer tales estrategias para combatir eficazmente las amenazas a la salud pública relacionadas con la meningitis y otras enfermedades infecciosas.