Las exportaciones mexicanas son similares a las de otros países, y esto aplica específicamente a las que han tenido experiencias comparables.
Es fundamental estar bien preparado para obtener un entendimiento claro de lo que se debe hacer. Sin embargo, el verdadero impacto proviene del origen de los componentes, del país que los produce.
¿ (foto: Dedinero)
Los errores más comunes incluyen que el exportador no es del país, y la automatización relacionada con el tratado de libre comercio (TMEC) que busca combatir el genocidio económico.
Para que un producto sea considerado de origen mexicano y tenga acceso a sus beneficios, debe cumplir con reglas de origen específicas: contenido regional mínimo, cambios en la clasificación arancelaria y procesos productivos sustanciales.
Los componentes fabricados en países como China, Vietnam, Corea del Sur o Japón pueden no cumplir con los requisitos del TMEC, incluso si son ensamblados en México, lo que puede significar un arancel del 0%.
Actualmente, Estados Unidos está aplicando aranceles no basados en la nacionalidad, sino en la clave de los productos importados.
El impacto arancelario repercute en el precio final de los productos. Si un producto mexicano no califica como de origen, se queda sin los beneficios arancelarios del TMEC, viéndose afectado con aranceles más altos.
Esto no solo afecta a los exportadores, sino también al consumidor final, puesto que entre un 40% y un 60% del costo total de los productos está en riesgo.