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Principales líderes europeos y comentarios destacados.
El editor de la revista The Atlantic, Jeffrey Goldberg, expresó que la situación actual es “horrible de ver tan claramente, pero no sorprendente”. Este comentario se realizó en el contexto de una conversación por señal sobre cómo la geopolítica actual afecta las relaciones entre Estados Unidos y Europa.
Durante este diálogo, el ex presidente estadounidense J.D. Vance destacó que solo el 3% del comercio de EE. UU. transita por el canal, en comparación con el 40% del comercio europeo. Esta diferencia llevó a Vance y al secretario de Defensa, Pete Hegseth, a quejarse de que los europeos están “aprovechando” a Estados Unidos.
La interna de Europa ha presentado conflictos que revelan incomodidad entre políticos europeos y estadounidenses. A medida que las tensiones crecen, algunos políticos estadounidenses sienten que es injusto que EE. UU. asuma tantas responsabilidades de seguridad por el continente europeo.
Críticas a Europa
En un reciente evento en Múnich, Vance generó un revuelo al describir a Europa como un “enemigo interno”. Las tensiones globales y la inseguridad parecen estar impulsando este tipo de comentarios, destacando la creciente preocupación por la importancia de la defensa europea en un contexto de amenazas externas.
A pesar de los esfuerzos de múltiples estados europeos para aumentar su gasto en defensa, muchos aún se quedan cortos respecto a los niveles considerados adecuados por EE. UU. países como España e Italia todavía luchan para alcanzar el objetivo del 2% de su PIB en gasto militar, aunque se espera que lo logren pronto.
Estados Unidos sigue siendo vital para Europa no solo en términos de inteligencia, sino también respecto a capacidades defensivas estratégicas. Sin embargo, se cuestiona por qué este país debe seguir asumiendo gran parte de la responsabilidad, especialmente cuando sus propios problemas internos son apremiantes.
Una pelea con historia
Durante su mandato, Trump manifestó su descontento con el gasto de defensa en Europa, criticando la falta de contribuciones suficientes por parte de sus aliados. Esta actitud no es nueva, ya que sus promesas se enfocaron a largo plazo en aumentar las tarifas comerciales para equilibrar esta supuesta injusticia económica.
Las advertencias de Trump sobre implementar aranceles exorbitantes a la importación de productos europeos han generado alarmas. Su administración ha acusado a Europa de ser “abusiva” y “hostil”, acusándola de aprovecharse de EE. UU. a cada oportunidad que tiene.