Atentado en Hebrón desencadena amplia operación militar israelí
Dos pistoleros palestinos atacaron este viernes un puesto de control militar en la ciudad de Hebrón, en la Ribera Occidental ocupada, causando la muerte de dos soldados israelíes y heridas leves a otros tres, según confirmaron las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). El incidente ocurre a escasos días de la celebración de elecciones generales en Israel, suponiendo un desafío directo para la estrategia de seguridad del primer ministro Benjamín Netanyahu.
Anuncio de cerco y desplazamiento forzoso
Como respuesta inmediata, Netanyahu ordenó el cierre total de la Ribera Occidental, aunque posteriormente matizó la medida limitándola a un “cordón de seguridad” alrededor de Hebrón y la localidad vecina de Halhul. El mandatario adelantó que la zona del ataque será evacuada por la fuerza y “transformada por completo”, replicando el modelo operativo aplicado a principios de 2025 en campos de refugiados del norte del territorio, donde miles de palestinos fueron desplazados y barrios enteros demolidos.
Despliegue de tropas y registros selectivos
En una acción conjunta, el ejército y el Servicio de Seguridad de Israel (ISA) lanzaron una operación antiterrorista de varios días centrada en el área de origen de los agresores. Las fuerzas iniciaron registros exhaustivos para localizar infraestructura terrorista y armamento, mientras interrogaban a sospechosos; se establecieron tres puntos de salida controlados para los residentes, quienes son sometidos a controles de seguridad y, en caso de “sospecha”, derivados a interrogatorios más profundos.
Demoliciones y condena por derechos humanos
Las autoridades israelíes comenzaron la demolición de lo que califican como “estructuras ilegales que representan una amenaza para la seguridad” en el barrio de Farsh al-Hawa, afectando a unas 500 familias (aproximadamente 2.500 personas). La ONG israelí B’Tselem denunció el plan como un desplazamiento forzoso de civiles palestinos, advirtiendo que el gobierno anuncia “sus próximos crímenes de antemano” al replicar la destrucción masiva vista en el norte de la Ribera Occidental.
Hallazgo de arsenal y prevención de mayor daño
El jefe del Estado Mayor de las FDI, teniente general Eyal Zamir, informó que en el vehículo de los atacantes —ambos abatidos durante el tiroteo que duró al menos 20 minutos— se halló una “gran cantidad” de munición. Según el alto mando, este arsenal estaba destinado a perpetrar un atentado de “mucha mayor envergadura”, y la rápida reacción de los combatientes evitó una tragedia de mayores proporciones.
Reacciones políticas y reivindicación parcial
Mientras Hamas elogió la acción sin reivindicar su autoría directa, el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, ordenó la demolición de un “gran número” de edificaciones palestinas en la zona. Netanyahu prometió perseguir a los responsables y a sus enviados “dondequiera que estén”, en tanto que su principal rival político, Gadi Eisenkot, expresó sus deseos de pronta recuperación para los heridos.
Continuidad de la estrategia de mano dura
El comunicado castrense subrayó que esta intervención constituye una continuación de las medidas antiterroristas iniciadas la mañana del viernes, que incluyen el mapeo de viviendas de los agresores, la instalación de controles de carretera y actividades operativas en diversos puntos del sector. Las FDI anticiparon más detenciones y una intensificación de las labores de inteligencia en la región para desarticular futuras amenazas.