El móvil del crimen: robo de neumáticos en Santo Tomás
La tragedia se originó el 27 de abril de 2024, cuando los surfistas australianos Jake y Callum Robinson, junto al estadounidense Jack Carter Rhoad, arribaron a una playa aislada de Santo Tomás, Ensenada, a bordo de una camioneta Chevrolet Colorado para acampar. Durante la madrugada del 28 de abril, un grupo de delincuentes los interceptó con el objetivo de sustraer los neumáticos del vehículo. Ante la resistencia de los tres turistas, los agresores les dispararon a quemarropa en la cabeza. Para borrar evidencias, entre el 28 y el 29 de abril incendiaron el campamento y la unidad, trasladando posteriormente los cadáveres a un pozo de agua de más de 15 metros de profundidad en los acantilados de Punta Santo Tomás.
Alerta familiar y despliegue de la FGE
La investigación cobró impulso el 1 de mayo, cuando Debra Robinson, madre de los hermanos australianos, lanzó una desesperada solicitud de ayuda en redes sociales al perder todo contacto desde el 27 de abril. La Fiscalía General del Estado (FGE) activó de inmediato un operativo en el sur de Ensenada. El punto de quiebre ocurrió entre el 2 y 3 de mayo, tras la detención de Ari Gisel “N”, encontrada en posesión de metanfetamina y del teléfono celular de una de las víctimas, lo que permitió la captura de Jesús Gerardo “N” (alias “El Kekas”) y sus cómplices, así como la localización del vehículo calcinado y el pozo donde yacían los cuerpos.
Hallazgo de los restos e identificación forense
El 3 de mayo, equipos de rescate extrajeron cuatro cadáveres del pozo: los tres surfistas y el de un ranchero local reportado como desaparecido anteriormente. Dos días después, el 5 de mayo, los familiares confirmaron oficialmente la identidad de las víctimas en el Servicio Médico Forense (SEMEFO) de Ensenada, mientras la comunidad surfista local realizaba marchas exigiendo justicia por el triple homicidio.
Avances judiciales: juicio abreviado y proceso oral
La causa penal se formalizó el 8 de mayo con imputaciones por desaparición forzada y la apertura de carpeta por homicidio calificado. A finales de 2025, Ari Gisel “N” aceptó su responsabilidad como instigadora del robo mediante un juicio abreviado, recibiendo una condena de 20 años de prisión. Paralelamente, el proceso contra los autores materiales avanzó hacia la etapa de juicio oral entre septiembre y octubre de 2026.
Declaración de culpabilidad y petición de penas máximas
Este 9 de octubre de 2026, el tribunal dictaminó la culpabilidad de Jesús Gerardo “N”, Irineo Francisco “N” y Ángel Jesús “N” por los delitos de homicidio calificado con premeditación, alevosía y ventaja, además de robo ejecutado con violencia. La titular de la FGE, Ma. Elena Andrade, confirmó que las víctimas recibieron un disparo en la cabeza. El Ministerio Público solicitó penas que podrían alcanzar los 210 años de prisión para cada uno de los sentenciados.
Próxima lectura de sentencia definitiva
La resolución final del caso quedó programada para el viernes 16 de octubre, fecha en la que se dará a conocer la condena definitiva para los tres asesinos materiales. Este fallo cierra un ciclo de más de dos años de intensa investigación y litigio que sacudió a la región y a la comunidad internacional, marcando un precedente en la procuración de justicia para turistas extranjeros en Baja California.