Contradicciones en la gestión de armamento y personal de la FESC
Existe una marcada disparidad en las directrices del mando de la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana (FESC): mientras Laureano Carrillo exige la entrega de armas al finalizar los turnos para apegarse a la licencia colectiva y evitar violaciones legales, simultáneamente se permite que elementos recién egresados de la academia realicen operativos y porten arma de cargo sin haber completado su alta oficial en el sistema como agentes estatales, configurando una irregularidad administrativa con posibles alcances penales.
Accidente vial destapa irregularidades en el C3
El pasado 7 de octubre, un siniestro vial protagonizado por una patrulla de la FESC en la Calzada Héctor Terán Terán, Tijuana, que resultó en la muerte de un peatón y dos lesionados, expuso la precaria situación administrativa del C3. Esta entidad, adscrita a la Secretaría de Seguridad Ciudadana del Estado desde finales de diciembre de 2023 y dirigida por el Mayor Juan Ventura Quiroz, mantiene a personal operativo sin la documentación legal correspondiente.
Agentes operando sin alta formal ni prestaciones
El conductor de la unidad oficial involucrado en el accidente era un joven recién salido de la academia que, pese a no haber concluido sus trámites administrativos ni estar dado de alta como policía operativo, ya era empleado en diligencias de campo por el área de Inteligencia. Su formalización como Policía Preventivo “C”, con un sueldo de 10 mil pesos, apenas ocurrió el 8 de septiembre, careciendo aún de registro en Issstecali, RFC y demás requisitos legales para el ejercicio de la función pública.
Repercusión en corporaciones municipales y ministeriales
La omisión administrativa del Mayor Ventura Quiroz —uno de los pocos mandos militares que permanecen en la corporación— no solo afecta a 23 agentes estatales en espera de su alta en Hacienda para acceder a seguridad social y armamento reglamentario, sino que retrasa la integración de policías municipales y agentes de la Fiscalía. Estos últimos se ven obligados a desempeñar labores burocráticas innecesarias percibiendo salarios inferiores al mínimo e incluso menores a los de su etapa académica, asemejando su condición a la de “docentes interinos” de la seguridad pública.
Evidencia de inexperiencia jurídica y profesional
La gestión del directivo militar Ventura Quiroz y su equipo técnico evidencia, ya sea por omisión o ignorancia, una notoria inexperiencia jurídica y profesional. El incumplimiento sistemático de los protocolos de alta y validación de personal compromete la legalidad de las actuaciones policiales y la certeza laboral de los elementos.
Incidente violento en evento interno: “Guerra de Placas”
La indisciplina interna escaló el viernes 23 de septiembre durante la celebración de una subcomandante en Mexicali, donde se registró una trifulca entre agentes del área de Inteligencia —incluido su coordinador, Fabricio Ruiz— y un elemento de apellido Escamilla. El altercado, protagonizado por cinco agentes contra uno bajo los efectos del alcohol, derivó en amenazas, golpes y la atención médica de la víctima por heridas en la ceja, quedando la agresión justificada por los responsables únicamente en el estado de ebriedad.
Riesgo latente por manejo de armas en contexto de indisciplina
El desenlace del incidente, resuelto con disculpas formales al día siguiente, pone de relieve el peligro latente de combinar el consumo de alcohol con el porte de arma de cargo entre mandos y elementos operativos. La falta de control interno y sanciones ejemplares sugiere un entorno propenso a que futuros conflictos trasciendan la agresión física para convertirse en tragedias por disparo de arma de fuego.