Acompañamiento integral a familiares en el Hospital General
La colectiva La Casita de Unión Trans activó un protocolo de asistencia jurídica y apoyo emocional tras una agresión contra una mujer trans ocurrida en la Zona Centro de Tijuana. Integrantes de la organización se presentaron en el Hospital General de Tijuana para localizar a la madre y a la hermana de la víctima, quienes desconocían lo sucedido hasta que la difusión masiva en redes sociales y reportes ciudadanos alertaron sobre el paradero de la paciente, actualmente bajo atención médica especializada.
Exigencia de investigación rigurosa y tipificación como transfeminicidio
La presidenta del colectivo, Susana Barrales, demandó a la Fiscalía General del Estado (FGE) una indagatoria exhaustiva que garantice la aplicación de protocolos especializados en la integración de la carpeta de investigación. La dirigencia solicitó evaluar el encuadre del caso bajo la figura de transfeminicidio, argumentando la gravedad de las lesiones y el contexto de odio por identidad de género, con el fin de evitar la impunidad y deslindar responsabilidades materiales e intelectuales.
Vulnerabilidad familiar y rol de la comunidad digital
Los testimonios recabados en el nosocomio revelan una brecha crítica en la notificación oficial: los familiares directos enterados del ataque mediante plataformas digitales, no por canales institucionales. Esta situación evidencia la necesidad de mecanismos estatales más ágiles para la localización y orientación de allegados ante delitos de alto impacto, mientras la colectiva asume la intermediación ante instancias administrativas y ministeriales.
Compromiso de seguimiento hasta el esclarecimiento total
La organización civil reiteró su compromiso de dar acompañamiento puntual al expediente hasta la identificación y captura de los agresores materiales. Barrales enfatizó que la exigencia de justicia no solo busca reparar el daño a la víctima directa, sino establecer un precedente jurídico que disuada futuras agresiones motivadas por la transfobia en el primer cuadro de la ciudad fronteriza.
Red de protección para la comunidad LGBTTTIQ+ en la frontera
Como medida preventiva y de contención, La Casita de Unión Trans mantiene abiertos sus centros de atención comunitaria para personas de la diversidad sexual que enfrenten situaciones de riesgo, violencia callejera o vulnerabilidad social en la región. La invitación extiende el respaldo legal y psicosocial a cualquier integrante de la comunidad LGBTTTIQ+ que requiera asesoría inmediata ante amenazas a su integridad.
Contexto de seguridad en el primer cuadro tijuanense
El ataque ocurrió en el perímetro operativo de la Zona Centro, área con presencia de patrullajes preventivos que, según la colectiva, resultaron insuficientes para inhibir la comisión del delito. Este hecho reaviva el debate sobre la efectividad de las estrategias de seguridad pública para proteger a poblaciones históricamente discriminadas, exigiendo a las tres órdenes de gobierno una coordinación efectiva en la prevención del delito de odio.
Canales de denuncia y apoyo inmediato
La colectiva instó a la población trans y a la ciudadanía en general a no normalizar la violencia y a utilizar las vías de denuncia disponibles ante cualquier acto discriminatorio. El organismo puso a disposición sus redes de contacto para brindar orientación legal inmediata, reforzando la construcción de espacios seguros y la exigencia de un Estado de derecho que sancione severamente la violencia por motivo de identidad de género.