Un huerto educativo para fomentar la alimentación consciente en Tijuana
Niñas y niños del Club de Niños y Niñas de Tijuana, ubicado en la colonia Loma Dorada, cuentan ahora con un huerto educativo que les permitirá experimentar de primera mano el ciclo completo de los alimentos. La iniciativa, impulsada por la Berry Good Food Foundation en alianza con la asociación, tiene como propósito principal que la infancia comprenda el origen de lo que consume mientras cultiva valores esenciales como la responsabilidad, la paciencia y el trabajo en equipo.
Del huerto a la mesa: un ciclo de aprendizaje integral
Durante la ceremonia de inauguración, los menores ofrecieron muestras artísticas de música y danza, y colaboraron junto a sus familias en la elaboración de un mural con el lema “Cultivar tu propia comida es divertido”. La chef y directora culinaria de la fundación, Flor Franco, madrina del proyecto, subrayó que la meta es involucrar a los participantes en cada etapa: desde la siembra de la semilla hasta la cosecha y su transformación en un plato de comida, generando así una valoración real de lo que llega a su mesa.
Autosuficiencia y nutrición en la cocina del club
La presidenta del organismo, Elena Velasco, destacó que los vegetales producidos en este espacio abastecerán directamente la cocina institucional, donde diariamente se preparan alrededor de 150 comidas calientes para los usuarios del programa. Según Velasco, esta dinámica trasciende la mera producción agrícola; se convierte en una herramienta pedagógica donde los menores observan el trayecto completo del alimento: germinación, crecimiento, cosecha, preparación y consumo, reforzando simultáneamente el compañerismo y el cuidado.
Un espacio seguro para el desarrollo infantil
El Club atiende a menores de 6 a 16 años que acuden al recinto en horario vespertino mientras sus padres laboran. La estrategia de la asociación se centra en la prevención de la deserción escolar, el embarazo adolescente y el reclutamiento por grupos delictivos, ofreciendo un entorno protegido que combina apoyo académico, alimentación y actividades extracurriculares.
Actividades complementarias para una formación plena
Además del nuevo programa de horticultura, la agenda del centro incluye disciplinas artísticas, deportivas y culturales variadas. Los participantes acceden a clases de coro, danza, karate, taekwondo, voleibol y basquetbol, configurando una oferta integral que ocupa su tiempo libre de forma constructiva y fortalece su tejido social.
Alianza estratégica para la educación alimentaria
La colaboración entre la Berry Good Food Foundation y el Club de Niños y Niñas de Tijuana consolida un modelo replicable de educación experiencial. Al integrar la producción de alimentos en la rutina diaria, la iniciativa garantiza no solo una mejora en la calidad nutricional de los menús, sino la internalización de hábitos saludables y una conexión genuina con la tierra en las nuevas generaciones.
Impacto comunitario y proyección a futuro
Este huerto representa una inversión en capital humano y seguridad alimentaria local. Al empoderar a la infancia con conocimientos agrícolas prácticos y valores cívicos, la asociación siembra las bases para ciudadanos más conscientes, resilientes y conectados con su entorno, asegurando la sostenibilidad del proyecto a largo plazo.