En agosto de 2023, Elizabeth, nombre modificado por motivos de seguridad, cayó en un engaño mientras buscaba un departamento en grupos de Facebook. Una mujer la contactó con una oferta en la colonia Tlatilco, en Azcapotzalco. Tras visitar el lugar, firmó un contrato y entregó alrededor de 30 mil pesos. Sin embargo, con el paso de las semanas, recibió diversas excusas sobre la entrega del inmueble, convirtiéndose así en víctima de un fraude.
Casi tres años después, en febrero de 2026, Yomar Ygnacio, un joven de 29 años, también fue abordado por una mujer en su búsqueda de un departamento en Facebook. Recibió una oferta para un inmueble en Parques Polanco, en la alcaldía Miguel Hidalgo. Luego de visitar el lugar, firmó un contrato y realizó transferencias que sumaron más de 23 mil pesos. Estuvo incluso una noche en el departamento, hasta que la administración le informó que había sido estafado y tuvo que desalojar.
Ambos casos fueron perpetrados por Berenice Martínez y Omar Medina, una pareja de montarrentas que, según los testimonios recopilados por La Silla Rota, ha operado en la Ciudad de México desde al menos 2021, acumulando ya 50 víctimas documentadas.
Inicio de los fraudes en Tlatilco
Los primeros fraudes datan de 2021 y están vinculados a un inmueble en Avenida Tlatilco 70, en Azcapotzalco. Documentos en poder de La Silla Rota indican que este departamento pertenece a la familia de Berenice Martínez y fue el punto inicial del esquema delictivo.
De acuerdo con relatos de Elizabeth y otras víctimas, los supuestos responsables ofrecían el departamento directamente a personas que buscaban vivienda en Facebook. El contacto se establecía cuando alguien publicaba su necesidad de renta; a continuación, recibían un mensaje privado con la oferta.
El modus operandi se repetía: las víctimas visitaban el inmueble, firmaban contratos y entregaban depósitos y rentas, solo para luego recibir excusas. Según cuenta Elizabeth, “me empezó a dar largas” con pretextos relacionados con temas familiares y de salud.
Evolución de los fraudes
Una vez que comenzaron a circular denuncias, la pareja dejó de ofrecer el departamento en Tlatilco y empezó a utilizar otros inmuebles temporales, alquilados a través de plataformas como Airbnb y Booking. Esto les permitió mostrar propiedades reales y evitar el antiguo inmueble que había sido reportado.
En el caso de Yomar, los implicados poseían tarjetas de acceso y llaves del departamento en Parques Polanco, lo que facilitó las visitas sin despertar sospechas.
Cómo operan los montarrentas
Según los testimonios, el esquema funciona de la siguiente manera: Berenice Martínez y sus cómplices alquilan un departamento por unos pocos días mediante plataformas digitales. Antes de ofrecerlo, retiran cualquier rastro que indique que se trata de un alojamiento temporal.
Posteriormente, publican fotografías en redes sociales o responden a individuos que buscan rentas en grupos de Facebook, presionando a las víctimas para cerrar el acuerdo rápidamente. Durante la visita al departamento, las víctimas firman contratos y realizan transferencias por concepto de depósito y renta, además de enfrentar solicitudes de pagos adicionales por supuestas “pólizas jurídicas” o deudas con la administración.
Un alcance ampliado
Los testimonios reflejan que el esquema ya no se limita a Azcapotzalco, ya que se han documentado casos en áreas como Polanco, Granada, Tacuba, Roma, Narvarte y Doctores, entre otros lugares. Según Yomar, los estafadores operan en prácticamente cualquier zona donde identifiquen a personas buscando renta, especialmente si perciben urgencia.
“Solo en la semana en que me estafaron… lograron obtener casi 100 mil pesos”, indicó. Los montos por víctima suelen superar los 20 mil pesos.
Denuncias y obstáculo en el proceso judicial
Las víctimas han presentado denuncias ante la Fiscalía de la Ciudad de México. Sin embargo, coinciden en que han encontrado obstáculos y revictimización en el proceso. Elizabeth relató que en el Ministerio Público le dijeron que el fraude era su responsabilidad por haber confiado. “Esto es tu culpa por confiar, esto no es un delito”, fue lo que le dijeron.
Yomar comentó que, tras su denuncia, se han empezado a integrar al menos 15 carpetas de investigación relacionadas con este caso. Además de las denuncias penales, las víctimas han acudido al Instituto de Vivienda de la Ciudad de México (INVI) para denunciar el uso del inmueble en Tlatilco en el esquema de fraude.
Active perpetración de fraudes
A pesar de las denuncias y la difusión de los casos, los testimonios indican que la pareja de montarrentas sigue en operación. “A principios de este mes hablé con otra víctima”, comentó Yomar. Las víctimas también han notado el uso de distintos nombres, cuentas bancarias y documentos, así como la posible implicación de otros miembros de su familia en el mismo esquema delictivo.
Los relatos recabados sugieren que el esquema no solo sigue funcionando, sino que también se ha expandido a diversas áreas de la Ciudad de México.