El Fondo Monetario Internacional (FMI) comunicó este martes que se espera que la economía de México crezca un 1.6 % en 2026 y un 2.2 % en 2027.
En su informe de Perspectivas de la Economía Mundial (WEO, por sus siglas en inglés), el FMI ajustó ligeramente al alza las proyecciones de crecimiento para América Latina y el Caribe, situándolas en un 2.3 %. Además, advirtió sobre el impacto desigual que la guerra en Medio Oriente está teniendo en la región.
La estimación de 2.3 % para 2026 representa un ligero incremento (+0.1 puntos porcentuales) respecto a lo pronosticado en enero. Para 2027, el crecimiento se mantendría en un 2.7 %, sin cambios en comparación con la previsión anterior.
En lo que concierne a México, el organismo mencionó que el país enfrentó una significativa tensión en 2025 debido a los aranceles y la agresiva política comercial de Estados Unidos. A pesar de un crecimiento modesto del 0.6 % en 2025, se estima que en los siguientes años podría alcanzar 1.6 % y 2.2 % en 2027.
El FMI también destacó que Brasil podría beneficiarse de la guerra, dado su estatus como exportador neto de energía. Se prevé que su crecimiento alcance el 1.9 % (frente al 1.6 % previsto en enero) y un 2 % en 2027 (sin cambios desde la estimación previa).
El informe menciona que la desaceleración de la demanda global, el aumento de costos de insumos (como fertilizantes) y una situación financiera más restrictiva afectarán la economía brasileña el próximo año. Sin embargo, Brasil se beneficia de un adecuado nivel de reservas internacionales y una baja dependencia de deudas en moneda extranjera.
Desigualdades notables
El FMI redujo su proyección de crecimiento global al 3.1 % (desde el 3.3 % en enero) debido a la inestabilidad provocada por la guerra en Medio Oriente.
América Latina y el Caribe sigue siendo una región con marcados contrastes económicos, como lo demuestra la proyección de inflación para Venezuela, que alcanzará un 387 % en 2026, aumentando desde el 252 % en 2025.

Venezuela, tras un cambio de liderazgo por la captura de Nicolás Maduro en enero por parte de Estados Unidos, es un productor de petróleo que podría beneficiarse de la inestabilidad en el Golfo Pérsico, con un crecimiento pronosticado del 4 % este año y del 6 % el siguiente.
En contraposición, Bolivia experimentó una reducción del 1.2 % en su PIB en 2025 y se enfrenta a una nueva contracción de 3.3 % este año, según el FMI.
Argentina verá una desaceleración en su crecimiento de 2025 (4.4 %), situándose en un 3.5 % este año y un 4 % el próximo, influenciado en gran medida por la ralentización de la actividad económica en el segundo semestre de 2025. Sin embargo, el país sigue logrando una reducción de su inflación, con una previsión del 30.4 % para 2026 y del 15.7 % para 2027.
Colombia se espera que crezca un 2.3 %, Chile un 2.4 %, y Uruguay mantendrá su crecimiento sin cambios respecto a 2025, con una expansión del 1.8 %. Perú crecerá un 2.8 % y Ecuador un 2.5 %, ambos a la baja respecto a sus cifras de 2025.
Las proyecciones para América Central se mantuvieron sin cambios en un 3.7 % (4 % en 2027), mientras que el Caribe registrará el mayor aumento en la región, alcanzando un 5.7 % en 2026 y un 8.6 % en 2027.
