La historia de Manuel Ruvalcaba: un reflejo de los algodones en el 123 aniversario de Mexicali
Mexicali, B.C.- Manuel Ruvalcaba, un pensionado de 75 años, ha estado vinculado a la historia de Mexicali desde sus inicios, cuando la región estaba compuesta principalmente por ranchos. Su trayectoria laboral incluye experiencias como camionero, obrero y jornalero, y recuerda un paisaje urbano muy diferente al que conocen las nuevas generaciones.
Originario de Mexicali y criado en colonias como Balbuena, cercano al Centro Cívico, su infancia se caracterizó por un entorno rural con ganado y caminos de tierra que unían las colonias.
La construcción del Centro Cívico fue uno de los cambios más significativos que experimentó la ciudad. Cuando Manuel tenía aproximadamente 14 años, aún no se había desarrollado, pero su llegada marcó el inicio de una nueva etapa para Mexicali.
Manuel recordó que la Cervecería de Mexicali representó un elemento fundamental, atrayendo a muchas personas y convirtiéndose en un lugar de interés para los ciudadanos durante su tiempo libre.
El crecimiento de la ciudad se evidenció no solo en nuevos edificios, sino también en infraestructura importante. Su trabajo como obrero en la construcción del Río Nuevo le hizo sentir parte de una de las principales vías de la época.
A lo largo de su vida, desempeñó diversos trabajos, desde trasladar materiales como troquero hasta trabajar como jornalero en temporadas de algodón, dependiente del campo para apoyar a sus familias: “Antes era necesario trabajar en lo que se podía porque había escasez de empleo”, recordó Manuel.
Hoy, con 75 años, observa asombrado cómo Mexicali ha crecido en todas direcciones. La describe como un “pulpo”, ya que se ha expandido hacia los cuatro puntos cardinales; de conocer la ciudad en su juventud, ahora se enfrenta a muchas nuevas colonias que no reconoce.
A pesar de los cambios, su amor por la ciudad se mantiene intacto. Tras visitar otros lugares, siente la necesidad de regresar a su hogar en pocos días.
Manuel destaca el clima extremo de Mexicali como su característica más distintiva: “Para mí, lo que marca la diferencia es el calor”, subrayó.
Su consejo a los jóvenes es que sigan caminos positivos que les permitan llegar a una edad avanzada con la satisfacción de haberle dedicado sus vidas al trabajo.