CALEXICO — Una película independiente local, que nació como un proyecto comunitario sin financiamiento, está por llegar a audiencias en todo el mundo. Not One More! — un thriller psicológico que aborda la violencia doméstica — se prepara para su estreno en plataformas de streaming este noviembre, tras haber recibido 42 reconocimientos en festivales y 10 premios internacionales significativos.
Escrita y dirigida por Roy Dorantes, la película cuenta con la participación de más de 150 voluntarios de ambos lados de la frontera. Esta colaboración multicultural incluye a actores, músicos, bailarines, pintores e incluso sobrevivientes de violencia doméstica, todos unidos con un objetivo: visibilizar la epidemia silenciosa del abuso que afecta a familias y comunidades.
Del trauma al relato
Para Dorantes, la trama representa más que un simple guion: es un testimonio personal. Como periodista y cineasta, ha documentado varios casos de violencia doméstica en el Valle Imperial y, en el proceso, ha confrontado su propio trauma infantil.
“Soy sobreviviente de violencia doméstica,” confesó. “De niño, vivía con un miedo constante y sufrí abusos — en situaciones que nadie debería afrontar. Hacer esta película fue una manera de dar voz a ese niño y a quienes nunca pudieron expresarse. No sé cómo sobreviví, pero tal vez fue para contar esta historia.”
Filmada totalmente en el Valle Imperial y la región de Mexicali, Not One More! narra la historia de personas que se niegan a permanecer en silencio ante el abuso doméstico. A pesar de ser ficción, se inspira en casos reales y experiencias colectivas.
“Iniciamos esta película sin financiamiento, sin apoyo institucional, solo con convicción,” añadió Dorantes. “Y ahora, gracias a la entrega de tantos voluntarios, nuestro mensaje está llegando a audiencias internacionales. Esta película fue creada por la comunidad, para la comunidad.”
La misión antes que el dinero
El protagonista Anthony De La Cruz, originario de Brawley y con experiencia en producciones de grandes estudios, afirmó que Not One More! es única en comparación con sus trabajos anteriores.
“Esto no era por fama ni dinero,” afirmó. “Era por la misión y el mensaje. Durante la pandemia, los casos de violencia contra las mujeres aumentaron, y Roy dijo: ‘No podemos quedarnos de brazos cruzados. Hacemos algo.’ Y lo hicimos.”
De La Cruz resaltó el espíritu colectivo del proyecto: “Lo que más me impresionó fue cómo todos se unieron — actores novatos, amigos, personas que simplemente creían en la causa. Roy es un auténtico motor de producción, pero lo logró. No teníamos grandes recursos, solo pasión. Y el resultado es una película que ahora recibe premios a nivel internacional. Eso es increíble.”
Transformar la conciencia en acción
La alcaldesa de Calexico, Diana Nuricumbo, subrayó la importancia del activismo artístico y cómo la creatividad puede generar conciencia y sanación. El Concejo Municipal de Calexico declaró recientemente octubre como el Mes de la Concientización sobre la Violencia Doméstica, resaltando la necesidad de apoyo y visibilidad para las víctimas.
“La violencia doméstica no es algo que ocurre en otros lugares — es real en nuestros vecindarios, en nuestras familias,” comentó la alcaldesa. “Al designar este mes, queríamos mostrar a las víctimas y sobrevivientes que son vistas, que hay ayuda disponible y que su comunidad está con ellas.”
También enfatizó el papel de los artistas en esta misión: “El arte puede comunicarse cuando las palabras fallan. A través de la pintura, la música y especialmente el cine, los artistas pueden reflejar el dolor y la esperanza presentes en estas situaciones. Pueden tocar corazones, desafiar el silencio y abrir puertas al cambio. Lo que Roy Dorantes y su equipo realizaron es exactamente lo que el arte debe lograr: dar voz a lo que la sociedad tiende a ocultar,” concluyó Nuricumbo.
El poder de la narración local
Charla Teeters-Stewart, directora ejecutiva de la Comisión Fílmica del Valle Imperial, describió Not One More! como un hito para la creciente comunidad cinematográfica de la región.
“Nuestra cultura fronteriza genera historias que solo nosotros podemos contar,” indicó Teeters. “La película de Roy refleja el corazón y la resistencia de nuestra comunidad. Es emotiva, cruda y auténtica. Y el hecho de que se haya realizado de manera independiente, con voluntarios, demuestra que para contar grandes historias no se necesita Hollywood — se necesita corazón.”
“Lo que más me inspira es el efecto multiplicador. Cuando la gente observa lo que Roy y su equipo lograron sin un presupuesto, se dan cuenta de que ellos también pueden hacerlo. Espero que esta película motive a otros cineastas a contar sus propias historias, abordar problemas sociales y utilizar su arte de forma significativa. Porque historias como esta — cambian vidas.”
Un mensaje global desde el Valle Imperial
Mientras la película se prepara para su estreno mundial en digitales, Dorantes espera que Not One More! sea más que entretenimiento: desea que inicie conversaciones y acciones concretas.
“La violencia doméstica no es un asunto privado,” enfatizó Dorantes. “Es un delito contra la sociedad. Destruye familias y generaciones. Si seguimos en silencio, nos convertimos en parte del problema. Cada artista, cada ser humano, posee una voz — y debemos utilizarla.”
De La Cruz coincidió: “Solo espero que la gente vea la película, aprenda de ella y comience a dialogar más abiertamente. El arte tiene el poder de cambiar mentalidades. Y si una sola persona recibe ayuda o una familia evita una tragedia gracias a esta película, todo habrá valido la pena.”
Un llamado a la acción
Dorantes, De La Cruz y otros colaboradores instan a artistas de diversas disciplinas — cineastas, músicos, pintores, escritores — a usar su talento como una herramienta de cambio.
“No necesitas un millón de dólares para experimentar un impacto,” comentó Dorantes. “Lo que se requiere es valentía, comunidad y convicción. Cuenta las historias que importan.”
Con su lanzamiento mundial en plataformas de streaming programado para noviembre, Not One More! ampliará ese mensaje a través de fronteras — una voz local que se eleva por la justicia, la empatía y la esperanza a nivel global.