Compromisos de Trump
Durante su campaña electoral, Donald Trump manifestó su intención de frenar la inmigración ilegal hacia Estados Unidos. Se comprometió a llevar a cabo la “mayor campaña de deportación en la historia del país” para poner fin a lo que él califica como una “invasión” de “extranjeros ilegales” y “criminales peligrosos”, a quienes asocia erróneamente con la delincuencia, a pesar de lo que indican diversos estudios.
Inmigración Legal
Sin embargo, en los primeros ocho meses de su mandato, Trump ha dirigido su atención también hacia la inmigración legal, argumentando que busca beneficiar a los trabajadores estadounidenses. Existe evidencia de que personas con documentación en regla han sido arrestadas durante redadas contra inmigrantes en situación irregular, y el gobierno ha tomado decisiones que han cerrado numerosas oportunidades para quienes migran de manera legal.
Impacto en los Refugiados
En su primer día en la Casa Blanca, Trump firmó una orden ejecutiva que suspendió indefinidamente la admisión de refugiados, bajo el argumento de que Estados Unidos había sido inundado con un número récord de inmigrantes y carecía de la capacidad para aceptarlos. Esta decisión afectó a más de 1,600 afganos que ya habían completado el proceso de asilo y estaban esperando su llegada a EE.UU.
Políticas Restrictivas
Además, Trump firmó una orden que eliminó el derecho a la ciudadanía por nacimiento para los hijos de extranjeros indocumentados nacidos en suelo estadounidense, aunque un tribunal federal suspendió esta decisión. Las reformas del gobierno han reducido los cauces de migración y han finalizado protecciones temporales para ciudadanos de países como Venezuela y Haití, afectando a aproximadamente medio millón de personas.
Afectados por Visa
En agosto, el Departamento de Estado revocó las visas de 6,000 estudiantes extranjeros por supuestas violaciones a las leyes estadounidenses, mientras que desde junio se exige a todos los solicitantes de visa entregar sus datos de redes sociales para su revisión. El DHS también propuso limitar la duración de estancia de estudiantes extranjeros a cuatro años y de periodistas a un máximo de 240 días, incrementando así las restricciones.
Consecuencias Económicas
Las decisiones de Trump han generado una migración netamente negativa, una situación sin precedentes en más de 50 años, donde más extranjeros abandonan el país que los que llegan. Se prevé que esta tendencia dificultará la recuperación económica y podría afectar la inflación, al limitar la disponibilidad de mano de obra en un contexto de pleno empleo, donde el desempleo se sitúa en un 4.3%.
Futuras Políticas de Inmigración
El presidente Trump ha propuesto nuevos mecanismos, como la controversial “gold card”, que clasificaría a inmigrantes dispuestos a pagar un millón de dólares a cambio de la residencia permanente. Sin embargo, la implementación de estas ideas aún permanece en el aire, y su impacto a largo plazo sobre la percepción de EE.UU. como una tierra de oportunidades podría ser considerablemente negativo.