Este jueves, México y Canadá evaluarán la fortaleza de sus lazos comerciales y políticos con el objetivo de enfrentar a Estados Unidos en la renegociación del Tratado de Libre Comercio (TMEC), programada para julio de 2026. La visita del primer ministro canadiense, Mark Carney, a México marcará el inicio de una colaboración entre dos socios que buscan que las modificaciones al acuerdo fortalezcan a América del Norte como un bloque comercial frente al proteccionismo de Donald Trump. Carney se reunirá con la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, en Palacio Nacional, apenas un día después de que los tres países comenzaran las consultas localizadas sobre el TMEC.
En los últimos meses, tanto Sheinbaum como Carney han negociado unilateralmente con Trump las condiciones de sus relaciones comerciales con Estados Unidos, en paralelo al TMEC. Sheinbaum ha logrado varias extensiones y un trato preferencial del republicano, quien ha impuesto aranceles del 25% a productos no contemplados en el acuerdo trilateral. Por su parte, Carney, quien asumió el cargo en mayo, ha enfrentado una postura más estricta del presidente estadounidense, que ha gravado con un 35% a todos los productos canadienses no incluidos en el TMEC. Trump ha intentado dividir a los socios, sugiriendo incluso que podría romper el acuerdo para establecer negociaciones comerciales individuales.
Carney, quien tomó el relevo a Justin Trudeau hace cuatro meses, ha mirado hacia la reconciliación con México. Durante el gobierno de Trudeau, había habido consideraciones de negociar sin México debido a la presión de conservadores canadienses, como Doug Ford, premier de Ontario, quien acusaba a México de ser “la puerta trasera” para las exportaciones chinas. Con la llegada de Carney, esta presión ha disminuido, y su administración ha trabajado en una reconciliación con México, culminando en junio durante la cumbre del G7 en Alberta, donde Sheinbaum fue invitada.
Desde entonces, Carney ha expresado su interés en fortalecer los lazos con México. La oficina del primer ministro canadiense ha indicado que los encuentros con Sheinbaum se centrarán en “reforzar y ampliar la relación bilateral” en áreas como seguridad, comercio, energía, infraestructura e inversiones. El documento enfatiza la solidez de la relación entre canadienses y mexicanos, construida a lo largo de más de tres décadas de libre comercio.
A pesar de que Estados Unidos mantiene el control del espectro comercial del TMEC, que representa el 29% del PIB global, la continuidad de México y Canadá en los últimos 30 años ha impulsado un notable intercambio de mercancías en la región. México es el tercer socio comercial de Canadá, y esta relación se manifiesta en industrias como la automotriz, la minería y la infraestructura energética. En 2024, el comercio bilateral y la inversión entre ambos países alcanzaron aproximadamente 56,000 millones de dólares, cifra en ascenso, especialmente desde 2020, cuando se consolidó el acuerdo vigente.
Riesgos en la negociación
La próxima renegociación del TMEC pone de nuevo la mirada en los roles de cada socio en el proceso. En 2018, México y Canadá enfrentaron tensiones respecto a los acuerdos alcanzados con Estados Unidos durante el mandato de Trump. El equipo negociador mexicano inició conversaciones por separado con Estados Unidos, lo que llevó a Canadá a acusar a México de haberlo “lanzado debajo de un autobús” en las negociaciones. “Si México y Canadá actúan juntos, estarán mejor posicionados para proteger sus intereses en la nueva mesa de negociaciones”, señala Oscar Ocampo, director de Desarrollo Económico en el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO). La visita de Carney a México parece buscar disipar cualquier incertidumbre respecto a la colaboración entre ambos países en este contexto.