Según la UNESCO, las ciudades son claves para el futuro de la mayoría de las personas; se proyecta que, para 2050, el 70% de la población residirá en áreas urbanas. Dada su relevancia para el bienestar humano, esta entidad estableció en el OBJETIVO 11 PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE la meta de “lograr que las ciudades sean inclusivas, seguras, resilientes y sostenibles”. En 2022, se estimaba que alrededor de 1,100 millones de personas habitaban en barrios marginados y solo la mitad de los habitantes urbanos contaba con acceso a transporte público. Esto se agrava por la creciente desigualdad en el consumo, la contaminación, el deterioro de la salud, los embotellamientos y las emisiones de gases de efecto invernadero. La UNESCO enfatiza la necesidad de crear ciudades donde toda la población disfrute de una calidad de vida digna, participando en la dinámica productiva de la ciudad sin comprometer el medio ambiente ni el patrimonio cultural. Para alcanzar este propósito, es fundamental la participación activa de la ciudadanía en la gestión de su ciudad.
Bajo este contexto, el Grupo de Madrugadores de Ensenada, A.C. (GME) se ha pronunciado en contra del proyecto de ampliación del puerto de El Sauzal en Ensenada, B.C., propuesto por la presidenta Sheinbaum. Este proyecto busca convertir a la ciudad en un puerto que reciba anualmente dos millones de contenedores y combustible, lo que transformaría totalmente la identidad del poblado de El Sauzal. Aunque la inversión, tanto federal como privada, podría generar empleo, también cambiaría la vocación de la ciudad de turística a industrial. Actualmente, el puerto recibe aproximadamente 700 mil contenedores al año, contribuyendo a la congestión del tráfico en Ensenada por los cientos de camiones de carga que circulan constantemente.
El estado actual del tráfico puede empeorar con la ampliación del puerto, sobre la cual se conocen pocos detalles. Por ello, el GME invitó al almirante Luis Javier Robinson, director de la Administración del Sistema Portuario Nacional de Ensenada, a explicar el proyecto y sus posibles consecuencias. Sintéticamente, la propuesta del gobierno federal para Ensenada es más ambiciosa que la simple ampliación del puerto. Incluye un nuevo carril para camiones de transporte, un tren de carga hacia Tecate, la ampliación de la rada portuaria para barcos de gran calado, un parque temático cultural, una terminal de ferris Ensenada-San Diego, un parque lineal frente al mar, más atracaderos y una estación de gasolina para embarcaciones.
El almirante afirmó que este proyecto sería pionero en México al contar con estudios de viabilidad previos, que examinarían el impacto ambiental, social y socioeconómico, así como la consulta popular. Sin embargo, aún persisten interrogantes fundamentales: 1) ¿Por qué existe un proyecto de carga en Punta Colonet, a solo 122 km de Ensenada, que podría aliviar el tráfico pesado? 2) ¿Pasará el tren de carga por el Valle de Guadalupe y cómo afectará a la vitivinicultura? 3) ¿Qué medidas se tomarán para mejorar la imagen urbana y el acceso a las playas? 4) ¿Qué porcentaje de los ingresos generados quedará para Ensenada? 5) ¿Quién mantendrá las vialidades afectadas por el tráfico de camiones? 6) ¿Dónde se almacenarán los contenedores en tránsito? 7) ¿Por qué no hay coordinación entre los tres niveles de gobierno para proyectos de esta envergadura?
El Grupo de Madrugadores de Ensenada afirma que desea una inversión en el desarrollo de la ciudad, pero siempre que se respete su vocación turística y se cumpla con el objetivo 11 de la UNESCO, promoviendo un desarrollo sustentable y responsable. Además, se debe corregir el deterioro actual, resultado de la falta de planificación de las autoridades en todos los niveles. Asimismo, el GME aboga por una ciudad saludable y alegre, donde se mantenga el orgullo de residir y que se distinga por ser la mejor, más unida y progresista.
Presidente del Consejo Directivo de Métrica Educativa, A.C.
@EduardoBackhoff