
El 13 de agosto, un dron estadounidense estuvo sobrevolando Valle de Bravo, en el Estado de México, bajo la dirección del Gobierno de México. Esta actividad forma parte de una operación de inteligencia destinada a capturar a los líderes de La Nueva Familia Michoacana.
La táctica utilizada coincide con la que se aplicó durante la operación ‘Mongoose Azteca’, que resultó en la recaptura de Ovidio Guzmán en 2023, según el analista en seguridad, José Luis Montenegro.
El dron, un General Atomics MQ-9B Guardian registrado como CBP-113, pertenece a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP). La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) informó que la aeronave sobrevoló otras áreas del Estado de México, a solicitud del Gobierno mexicano.

Omar García Harfuch, el titular de la SSPC, subrayó que esta operación no incluyó la intervención de tropas o unidades armadas estadounidenses por su cuenta. “Cualquier vuelo responde a una solicitud formal de nuestro país y está en línea con nuestras investigaciones”, explicó Harfuch en conferencia de prensa.
De acuerdo con el sistema de rastreo Flightradar24, el dron partió de San Angelo, Texas, realizando recorridos circulares en un área estratégica, cercana a las rutas que conducen a Michoacán y Guerrero, regiones bajo la influencia de La Nueva Familia Michoacana.

La recién autorizada incursión aérea se centró en la ubicación de José Alfredo Hurtado Olascoaga (“El Fresa”) y Johnny Hurtado Olascoaga (“El Pez”), líderes de La Nueva Familia Michoacana, por quienes las autoridades estadounidenses están ofreciendo cinco y tres millones de dólares respectivamente, por información que lleve a su captura.
En febrero, el expresidente Donald Trump incluyó a La Nueva Familia Michoacana en la lista de organizaciones designadas como terroristas extranjeras. La operación “Mongoose Azteca” representó un avance significativo en la colaboración entre México y Estados Unidos en materia de inteligencia y vigilancia. Desde agosto de 2022 hasta enero de 2023, ambas naciones utilizaron tecnologías avanzadas para rastrear y detener a líderes del Cártel de Sinaloa, incluido Ovidio Guzmán López.

Para llevar a cabo estas acciones, se integraron sistemas de inteligencia, drones y seguimiento de patrones de comunicación, elementos que precedieron al asalto en el poblado de Jesús María. “Están revisando, como se dice en términos militares, las áreas de influencia de los Hurtado Olascoaga”, indicó Montenegro, quien añadió que la tecnología obtenida tras el ‘Culiacanazo’ ha permitido a las fuerzas mexicanas recabar información a través de medios aéreos y satelitales.
La colaboración también incluye el envío y tratamiento de datos recopilados durante estos vuelos en centros de inteligencia en Albuquerque (Nuevo México) y Texas, desde donde se analiza información esencial sobre movimientos y comunicaciones. En el último año, las extradiciones de criminales de alto perfil a Estados Unidos han aumentado; ya suman 55 narcotraficantes entregados. Los recientes sobrevuelos se enmarcan en el contexto de la creciente presión estadounidense, que exige logros concretos en la lucha contra organizaciones criminales y ha amenazado con imponer aranceles a México si no se cumplen los objetivos en materia de seguridad y migración.