
En la madrugada del 16 de junio, la base militar situada en La Rumorosa, en la autopista Tecate–Mexicali, fue escenario de un intenso enfrentamiento. Un grupo armado en fuga disparó contra el personal militar que se encontraba en la entrada principal. Hasta el momento, se ha registrado que dos soldados fueron heridos, ambos conscientes y fuera de peligro tras ser trasladados a un hospital.
Según fuentes oficiales, el ataque a las instalaciones de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) comenzó alrededor de las 3:30 a.m. Al menos dos civiles armados, aparentemente escapando de una persecución, ingresaron en una camioneta a la base. Equipados con rifles de asalto, abrieron fuego, lo que resultó en un intercambio de disparos que duró varios minutos.
El personal militar respondió de inmediato mientras que unidades médicas y vehículos oficiales también reportaron daños menores en automóviles del Ejército Mexicano y en un centro de salud cercano. Los soldados heridos presentaron lesiones: uno en la pierna y el otro a la altura de la cadera.

El secretario de Seguridad Ciudadana de Baja California, Laureano Carrillo Rodríguez, comunicó que los dos militares estaban recibiendo atención médica y que su estado era estable. “Los elementos del Ejército que resultaron heridos se encuentran fuera de peligro y están siendo atendidos en el Hospital General de Mexicali”, afirmó.
Carrillo también mencionó que el tema fue abordado en la Mesa de la Paz celebrada el 17 de junio, donde se decidió aumentar la seguridad en la zona. “La estrategia incluye un refuerzo en la vigilancia en puntos críticos, que se mantendrá hasta lograr la captura de los responsables”, añadió.
Este ataque es el tercero en un periodo de dos semanas contra instituciones estatales y federales en la región, motivando reforzamientos en las operaciones de vigilancia mediante drones, patrullajes y la presencia de la Fuerza Estatal. Por su parte, el fiscal regional de Tecate, Genaro Guzmán García, catalogó el evento como un “ataque directo” a la base militar, subrayando que los agresores huyeron sin ser detenidos tras el intercambio de disparos.
Tras lo ocurrido, la SEDENA, la Fiscalía General del Estado (FGE) y la policía estatal iniciaron un operativo en la sierra utilizando drones y revisando posibles rutas de escape. Se recolectaron evidencias balísticas, incluyendo casquillos de 9 mm, que serán analizadas en laboratorios forenses.