¿Quién es Sister Hong?
Sister Hong, cuyo verdadero nombre es Jiao Moumou, es un hombre cisgénero de 38 años originario de China. Durante un periodo de al menos cuatro años, logró engañar a más de 1,600 hombres haciéndose pasar por mujer, con la promesa de encuentros sexuales.
Viralidad del Caso
El caso no solo ha cobrado notoriedad en China, sino que también ha tenido repercusiones internacionales, incluyendo un intenso debate dentro de la comunidad LGBT+ en México, debido a su trasfondo social, legal y mediático.
Estrategia de Engaño
Según reportes de The Economic Times, Jiao creó una identidad ficticia como “mujer madura divorciada” interesada en relaciones casuales. Utilizaba maquillaje denso, pelucas, filtros digitales, busto falso y técnicas de modificación de voz para mantener su personaje. Con frecuencia, su narrativa se centraba en la necesidad de recibir despensa o electrodomésticos económicos, los cuales solicitaba a los hombres como condición para los encuentros.
Contactando a las Víctimas
Utilizaba aplicaciones de citas y redes sociales para contactar a sus víctimas, convenciendo a estudiantes, profesionales y extranjeros para que fueran a su apartamento en Nanjing. Allí, instalaba cámaras ocultas para grabar las interacciones sexuales sin el consentimiento de sus víctimas, posteriormente vendiendo el material en plataformas para adultos, obteniendo ganancias a costa de la privacidad de los afectados.
Impacto en México
La historia de Sister Hong ha provocado una discusión en México sobre la privacidad, los derechos sexuales y la necesidad de contrarrestar estereotipos transfóbicos en los medios y en el debate público. Colectivos subrayan que la visibilización de estos asuntos debe hacerse con responsabilidad y desde una perspectiva de derechos humanos, para evitar que casos como este se utilicen para criminalizar a personas trans o perpetuar discursos de odio.
Consecuencias Legales
El caso escaló tras la masiva circulación de los videos íntimos en redes sociales chinas, especialmente en Weibo, donde llegaron a más de 200 millones de visualizaciones. Ante la situación, las autoridades arrestaron a Jiao el 5 de julio, enfrentando cargos por distribución ilegal de contenido sexual, grabaciones no autorizadas, invasión a la privacidad y uso indebido de imagen.
Debate Cultural y Mediático
Además del aspecto legal, el caso ha desencadenado un fuerte debate sobre su dimensión cultural y mediática. Aunque se trata de delitos cometidos por un hombre cisgénero que se hizo pasar por mujer, en el discurso público han proliferado comentarios que refuerzan estereotipos perjudiciales hacia la comunidad trans. La cobertura mediática ha enfocado parte de la atención en ridiculizar a los hombres víctimas, alimentando la narrativa de que las personas trans son “estafadoras” o “peligrosas,” lo que perpetúa una visión transfóbica. Esto afecta especialmente a las mujeres trans, quienes enfrentan prejuicios diarios sobre su identidad.