Los Ángeles. Un grupo de decenas de agentes federales, junto a 90 soldados de la Guardia Nacional de California, se presentaron ayer en el parque MacArthur de Los Ángeles, cercano a una comunidad con poblaciones mexicanas, centroamericanas y de otras nacionalidades. Los operativos incluyeron patrullas a pie, a caballo y en vehículos militares, en una acción que, según algunos funcionarios locales, buscaba generar temor en la comunidad.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) no especificó si hubo arrestos durante la breve acción en el parque MacArthur.
Los funcionarios federales tampoco proporcionaron información sobre el motivo de la intervención en el parque ni explicaron la abrupta finalización de la operación, según reportes de AP.
Cerca de 90 miembros de la Guardia Nacional estaban presentes, según indicaron funcionarios del Departamento de Defensa, para brindar protección a los agentes de inmigración.
El operativo involucró el uso de 17 Humvees, cuatro vehículos tácticos, dos ambulancias, agentes a caballo, soldados armados y sobrevuelo de helicópteros, como informaron diversas fuentes. En un correo electrónico, la dependencia manifestó que no comentaría sobre las operaciones policiales actuales, según indicó AP.
El cónsul de México en Los Ángeles, Carlos González Gutiérrez, señaló que no se detuvo a ningún mexicano durante la operación. A través de un mensaje en X, comentó que apenas se tuvo conocimiento del operativo, se notificó a nuestros conciudadanos, quienes pudieron buscar refugio en el consulado, que es inviolable según la Convención de Viena.
El gobernador de California, Gavin Newsom, calificó los eventos en el parque como un espectáculo. La alcaldesa de la ciudad, Karen Bass, quien se unió a activistas, afirmó que la situación parecía una ciudad bajo asedio, con ocupación armada. Mencionó que había alrededor de 20 niños en un campamento diurno, quienes fueron llevados a un lugar seguro para evitar que presenciaran la operación.