CIUDAD DE MÉXICO (AP) — Claudia Sheinbaum, presidenta de México, destacó el jueves la necesidad de una mayor coordinación entre Estados Unidos y México respecto al caso de Ovidio Guzmán López, hijo del exlíder del Cártel de Sinaloa, Joaquín “El Chapo” Guzmán. Guzmán López, quien parece dispuesto a declararse culpable de tráfico de drogas en un tribunal estadounidense, ha sido objeto de especulaciones en la prensa sobre un posible acuerdo con fiscales de EE. UU.
Al ser consultada sobre este tema, Sheinbaum mostró una actitud reservada, pero subrayó su descontento con el desarrollo del proceso, recordando que durante la captura de Guzmán López, “fallecieron soldados mexicanos”. La operación, llevada a cabo el 5 de enero de 2023 en Culiacán, resultó en la muerte de diez militares y 19 presuntos miembros de su facción.
Ocho meses después de su detención, México extraditó a Guzmán López a Estados Unidos, similar a lo que ocurrió con su padre en 2017. Joaquín Guzmán fue condenado en 2019 a cadena perpetua. En su conferencia matutina, Sheinbaum preguntó a los periodistas cómo había clasificado el gobierno estadounidense a las organizaciones delictivas en México, y estos respondieron al unísono “organizaciones terroristas”.
La mandataria continuó cuestionando la postura de Estados Unidos sobre las organizaciones terroristas, mencionando que el gobierno estadounidense había afirmado que no negociaría con ellas. Ante esto, ella replicó, “¿Y qué está haciendo?”. En febrero de este año, Washington designó a seis cárteles mexicanos, incluyendo el Cártel de Sinaloa, como “organizaciones terroristas”, lo que agrava la tensión entre ambos países.
Sheinbaum también hizo alusión a la violencia en Sinaloa, la cual ha aumentado en los últimos nueve meses, debido a la feroz lucha entre las facciones del Cártel de Sinaloa, lideradas por los hijos de “El Chapo” y seguidores de Ismael “El Mayo” Zambada. Subrayó que es crucial para México el progreso del caso judicial contra Guzmán López.
La rivalidad entre estos grupos se intensificó tras la detención de Joaquín Guzmán López en julio de 2024 en EE. UU. Zambada lo acusó de haberle tendido una trampa, y ambos fueron trasladados en un vuelo desde Sinaloa a Texas en una operación que ha suscitado dudas, motivo por el cual México exigió aclaraciones a Washington, sin recibir respuesta.
A pesar de la presencia de miles de fuerzas militares y policiales en Culiacán, la violencia ha repuntado recientemente, con un acto de extrema brutalidad donde 20 personas fueron asesinadas en un solo día a finales de junio. En defensa de su estrategia de seguridad, Sheinbaum afirmó que su gobierno lucha contra el crimen organizado y propuso que las autoridades estadounidenses deberían mantener una mejor coordinación y comunicación con la Fiscalía General de la República.
Ovidio Guzmán López inicialmente se declaró inocente ante un tribunal federal de Chicago, enfrentando cargos de lavado de dinero y tráfico de drogas. Según registros judiciales, tiene previsto comparecer el 9 de julio para cambiar su declaración como parte de un posible acuerdo con los fiscales. Tanto Guzmán López como Zambada se han declarado inocentes de los cargos que enfrentan.