Del periodo 2022 a 2024, el gobierno de Baja California invirtió un total de 164 millones 257 mil 940 pesos en la adquisición de 7.8 millones de metros cúbicos (Mm3) de agua del Río Colorado, la cual fue transportada desde Estados Unidos a través de una conexión de emergencia a Tijuana.
El año pasado, se registró el menor volumen de entrega, con tan solo 1,268.9 acre-pie (1.5 millones de metros cúbicos), por un costo de 29.8 millones de pesos. Esta entrega se realizó en los meses de julio, agosto y septiembre, que son justamente cuando la demanda de agua aumenta significativamente.
En la actualidad, Tijuana, Tecate y Rosarito dependen exclusivamente de esta conexión de emergencia, que tiene una capacidad de 600 litros por segundo, dado que no cuentan con otras fuentes de abastecimiento. A nivel estatal, se tienen concesiones de agua por 92 millones de m³ de los pozos de la Mesa Arenosa en San Luis Río Colorado, Sonora, lo que representa casi la mitad de la demanda total de agua en la Zona Costa, estimada en 180 millones de m³. La diferencia debe ser adquirida comprando agua de los módulos de riego en el Valle de Mexicali, de acuerdo con información de la Secretaría para el Manejo, Saneamiento y Protección del Agua (Seproa).
En marzo de 2025, por primera vez, el gobierno de Estados Unidos negó la solicitud de entrega de agua del Río Colorado para Tijuana a través de esa conexión de emergencia. Esta decisión tendrá repercusiones significativas, especialmente durante el verano, cuando se anticipa una escasez de agua en los días de mayor demanda, como lo advierte Alfonso Cortez Lara, director del Colegio de la Frontera Norte (El Colef), campus Mexicali.
Ante el rechazo por parte de la administración de Donald Trump, la ciudad enfrentará una reducción de 250 litros, que complementaban el suministro del Acueducto Río Colorado-Tijuana, afectando la presión hidráulica de la red en Tijuana. Cortez Lara señala que, si no se implementan medidas alternativas, habrá consecuencias en el suministro durante los días de calor extremo.
Ismael Velázquez Mendoza, del Laboratorio de Pronóstico Meteorológico del CICESE, también confirmó que este verano existirá una deficiencia de agua debido al crecimiento poblacional y a un nivel de lluvias notablemente por debajo del promedio. La temporada de lluvias, actualmente casi concluyendo, ha dejado en Ensenada alrededor de 125 milímetros, la mitad del promedio habitual de 250 milímetros captados en años anteriores. Tijuana enfrenta una situación similar, lo que plantea un grave problema de disponibilidad de agua.
Con las elevadas temperaturas pronosticadas para este verano, que oscilarán entre los 30 y 35 grados Celsius, el secretario del Agua, Víctor Amador Barragán, ha afirmado que “no hay intención” de realizar cortes de agua programados y se están llevando a cabo diversas acciones para asegurar el suministro. El gobierno estatal ha firmado un convenio con el Distrito de Riego 14, que permitirá recibir 80 millones de metros cúbicos para uso público. Las presas se encuentran en niveles optimales, y el trabajo en la rehabilitación de pozos también está en marcha, lo que podría mitigar la escasez de agua que se encuentra en la agenda de preocupaciones para este verano.