Comerciantes formales exigen el retiro de carpas en el malecón de Ensenada
La Cámara Nacional de Comercio (CANACO) de Ensenada ha solicitado oficialmente la retirada de aproximadamente 40 carpas instaladas en el malecón de la ciudad, argumentando que obstaculizan el tránsito de turistas hacia los negocios establecidos. Nicolás Ayub Martínez, presidente del organismo, señaló que esta zona corresponde a un espacio federal bajo la jurisdicción de la Administración del Sistema Portuario Nacional de Ensenada (ASIPONA).
Competencia desleal y falta de piso parejo
El dirigente empresarial denunció que la permanencia de este tianguis genera una competencia desigual, ya que los comercios formales deben cumplir con obligaciones fiscales, pago de servicios y regulaciones municipales, mientras que la actividad informal opera sin esos requisitos. La exigencia surge tras el retiro de un mercado similar en la calle Alvarado el pasado mes de mayo, contrastando con la tolerancia mostrada en la zona portuaria.
Impacto en la imagen turística y la economía local
Según Ayub Martínez, la acumulación de estructuras “encapsula” el acceso principal para los visitantes que llegan en cruceros, deteriorando la experiencia del turista y la imagen de la “ventana turística” de la ciudad. Advirtió que mantener estas condiciones de inequidad desincentiva la permanencia en la formalidad, empujando a empresarios a considerar regresar a la informalidad para sobrevivir.
Intervención de autoridades federales solicitada
Ante la falta de respuesta local, CANACO elevó un oficio formal a la Confederación de Cámaras de Comercio para que intervenga ante la Secretaría de Marina (SEMAR), autoridad competente en el recinto portuario. El documento exige atención inmediata a la petición para evitar un “daño deliberado” a la economía y la imagen urbana de Ensenada.
Responsabilidad administrativa en zonas federales
El líder camaral enfatizó que existe una responsabilidad directa de quien autorizó o permitió la instalación en área federal, por lo que demandó que las autoridades “den la cara” y resuelvan la situación jurídica de estos puestos. La solicitud busca establecer un ordenamiento territorial que respete la legalidad y la vocación turística del malecón.
Precedentes de retiro en zonas aledañas
El caso toma relevancia porque evidencia una disparidad en la aplicación de la ley: mientras en la calle Alvarado se ejecutó un operativo de retiro, en el malecón —punto de mayor afluencia de cruceristas— la actividad persiste. Comerciantes formales consideran que esta inconsistencia administrativa agrava el perjuicio económico para el sector establecido.
Llamado a la legalidad y ordenamiento urbano
Finalmente, el sector empresarial reitera que no se opone a la existencia de tianguis per se, ya que funcionan en grandes ciudades mundiales, pero exige que operen en lugares designados y bajo regulaciones específicas. La meta es lograr un ordenamiento urbano que garantice la competitividad justa y preserve la formalidad como motor económico de Ensenada.