Nueva etapa de cooperación económica entre México y Corea del Sur
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, anunció una profundización en la alianza bilateral durante el Foro Bilateral de Negocios México-Corea, evento que contó con la presencia del presidente surcoreano Lee Jae-myung. Lejos de limitarse al intercambio comercial tradicional, las autoridades de ambas naciones acordaron impulsar sectores estratégicos de alto valor agregado, tales como la inteligencia artificial, la industria aeroespacial, la gobernanza digital y el desarrollo de centros de datos.
Objetivos estratégicos y cifras del intercambio bilateral
La meta principal es ampliar los espacios de colaboración para aprovechar las capacidades productivas y tecnológicas de las dos economías. Según datos de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), el comercio entre ambos países alcanzó los 29.7 mil millones de dólares en 2025, consolidando una base sólida sobre la cual se pretende construir una relación centrada en la innovación y la generación de tecnología propia, más allá de la simple compraventa de mercancías.
Inversiones concretas en el sector automotriz
Este giro hacia la sofisticación productiva ya muestra resultados tangibles. En julio, la Secretaría de Economía (SE) confirmó una inversión de Kia por 649 millones de dólares en Pesquería, Nuevo León, para la fabricación de un modelo que antes se producía exclusivamente en Corea. El proyecto no solo generará nuevos empleos, sino que elevará la integración de contenido nacional, reforzando la cadena de proveeduría local.
La tecnología como eje central de la agenda bilateral
Para el titular de Economía, el sector tecnológico resulta clave dadas las ventajas comparativas de México dentro de las cadenas globales de valor y el interés de Corea por expandir su plataforma productiva con acceso a mercados internacionales. Durante una gira de trabajo en agosto, funcionarios mexicanos sostuvieron encuentros con directivos de gigantes como Samsung E&A y LG, explorando nuevas vías de cooperación tecnológica, educativa y cultural que fortalezcan la transferencia de conocimiento.
Hoja de ruta: Plan de Acción 2026-2030
El siguiente paso inmediato consiste en traducir los acuerdos empresariales en proyectos ejecutables. Ambos gobiernos trabajan ya en la elaboración del Plan de Acción México-Corea 2026-2030, un marco institucional diseñado para profundizar la cooperación económica, científica y cultural, garantizando que el dinamismo actual se traduzca en políticas de Estado de largo plazo.
Retos y perspectivas de la alianza renovada
El desafío para México radica en convertir el interés inversor en empleos de calidad, transferencia tecnológica efectiva y soberanía productiva. Para Corea del Sur, la expansión de sus corporaciones en territorio mexicano abre oportunidades estratégicas dentro de las redes internacionales de suministro. En conjunto, ambas naciones inician una fase donde la inversión en conocimiento y la alta tecnología serán los nuevos motores de su relación bilateral.