Acusación federal contra agente de ICE por falso testimonio en tiroteo
Un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), identificado como Christian Castro, ha sido imputado a nivel federal por presuntamente mentir sobre las circunstancias que provocaron que disparara en la pierna a un inmigrante venezolano a principios de año. Según fuentes cercanas al caso consultadas por CNN, el Departamento de Justicia le imputa varios cargos por declaraciones falsas, marcando la primera vez que esta entidad procesa a un agente por conducta en el ejercicio de sus funciones dentro de las recientes operaciones migratorias de alto perfil. Anteriormente, fiscales de Minnesota ya lo habían acusado de agresión agravada y presentación de informe falso.
Detalles de la investigación y cargos pendientes
Aunque los cargos federales específicos no se han hecho públicos, una fuente confirmó que la acusación se centra en la falsedad de las declaraciones del agente. El Departamento de Justicia continúa evaluando si se sumarán cargos por violación de derechos civiles. Paralelamente, Castro enfrenta el proceso estatal en Minnesota; fue liberado recientemente de una cárcel en Texas tras la demora del gobernador de ese estado para autorizar su extradición inmediata.
Contradicción entre la versión oficial y las pruebas de video
Inicialmente, los fiscales federales acusaron a la víctima, Julio Cesar Sosa-Celis, y a otro hombre de agredir a los agentes con una pala y un palo de escoba. Sin embargo, esos cargos fueron retirados tras la revisión de imágenes de vigilancia y otras pruebas que contradecían rotundamente el relato de Castro. Como consecuencia, tanto Castro como un segundo agente fueron puestos en licencia administrativa, y el entonces director de ICE, Todd Lyons, reconoció que el Departamento de Justicia investigaba las “declaraciones falsas” realizadas bajo juramento por los agentes.
Reconstrucción de los hechos según la fiscalía de Minnesota
La acusación estatal sostiene que Castro disparó a Sosa-Celis en la parte posterior de la pierna, atravesando la puerta del apartamento de este. El incidente se originó cuando agentes de ICE intentaron detener una camioneta conducida por Alfredo Alejandro Aljorna, primo de Sosa-Celis y repartidor de DoorDash, quien se alejó del lugar. Según el testimonio de Sosa-Celis, Aljorna corrió hacia el apartamento y fue derribado por un agente a pocos metros de la entrada.
El testimonio de la víctima desde el hospital
Sosa-Celis relató que, tras lograr entrar al inmueble con su primo y cerrar la puerta con llave, se produjo el disparo. “Cerré la puerta y, mientras la estaba cerrando con llave, escuché el disparo y fue entonces cuando me di cuenta de que me habían disparado en la pierna”, declaró la víctima durante una transmisión en vivo desde el hospital. Este relato refuerza la versión de que el tiroteo ocurrió cuando la puerta ya estaba cerrada, contradiciendo la justificación inicial de un forcejeo violento.
Implicaciones para la rendición de cuentas en ICE
Este caso representa un hito significativo en la supervisión de las fuerzas del orden migratorias, ya que establece un precedente de enjuiciamiento federal por mala conducta operativa. La decisión de retirar los cargos contra los inmigrantes y perseguir al agente subraya la importancia de la evidencia videográfica para contrarrestar los informes policiales oficiales. La comunidad legal y defensores de derechos civiles observan de cerca si se concretarán los cargos adicionales por violaciones de derechos civiles.
Situación procesal actual y próximos pasos
Actualmente, Christian Castro enfrenta una doble vía judicial: la causa federal por declaraciones falsas y la estatal por agresión agravada en Minnesota. La resolución de la extradición desde Texas y la determinación final del Departamento de Justicia sobre los derechos civiles definirán el alcance de las consecuencias legales. CNN ha solicitado comentarios a la defensa de Castro, sin obtener respuesta hasta el momento.