Denuncian acoso laboral y represalias en la Unidad Vicente Guerrero
Trabajadores de la Unidad de Salud del IMSS Bienestar Vicente Guerrero, ubicada en San Quintín, Baja California, se manifestaron para exponer presuntas represalias y hostigamiento por parte de la directiva, además de alertar sobre la crítica escasez de medicamentos, insumos, personal e infraestructura que obstaculiza la atención médica. El secretario general de la Sección 64 del Sindicato Nacional de los Trabajadores de la Salud, Crispín Tlatempa Martínez, advirtió que el personal sindicalizado ha sido señalado por participar en reuniones gremiales o manifestaciones, situación que consideran inaceptable bajo sus condiciones generales de trabajo.
Documentos sindicales convertidos en actas administrativas
La enfermera Erika Gabriela Pinzón Vargas detalló que el proceso de transición de IMSS Bienestar a centro de salud ha generado fricciones con la autoridad, quien —según denunció— ha tergiversado las actas de formulación de hechos elaboradas por los empleados para documentar problemáticas internas, tramitándolas indebidamente como actas administrativas en su contra. Este mecanismo, afirmaron, constituye una forma de acoso sistemático que ha llevado al agotamiento a la plantilla, pese a la intervención del sindicato para frenar estas arbitrariedades.
Déficit crítico de medicamentos e insumos básicos
Carolina López Ángeles, enfermera del área de urgencias, ilustró la gravedad del desabasto al revelar que la dotación mensual llega a ser de apenas dos cajas de diclofenaco para toda la unidad, llegando incluso a depender de donaciones de gasas para cubrir necesidades elementales. La falta de fármacos y material de curación, señalaron, impacta directamente en la capacidad resolutiva del servicio y vulnera el derecho a la salud de la población usuaria.
Infraestructura deficiente y ausencia de red de oxígeno
En materia de infraestructura, las trabajadoras denunciaron que las mejoras se han limitado a labores de pintura superficial, mientras persisten carencias estructurales graves, destacando la inexistencia de una red instalada de oxígeno medicinal en el área de urgencias. Ante esta omisión, el personal se ve obligado a improvisar el suministro mediante tanques portátiles, lo que representa un riesgo operativo ante emergencias reales.
Urgencias opera con equipamiento improvisado
A pesar de la reciente incorporación de un médico urgenciólogo, la funcionaria alertó que el especialista carece de las herramientas básicas para intervenir, ya que no existe la infraestructura fija de gases medicinales. Esta precariedad tecnológica y de equipamiento limita drásticamente la capacidad de respuesta ante códigos azules o cuadros de insuficiencia respiratoria aguda.
Desproporción en plantilla y demanda de turnos vespertinos
El desbalance en la distribución del recurso humano agrava el panorama: la unidad cuenta con cinco médicos pero únicamente un enfermero para atender la demanda, lo que imposibilita una cobertura segura y continua. Ante este escenario, el colectivo ha solicitado formalmente la apertura de un consultorio en turno vespertino para distribuir la carga asistencial y garantizar la continuidad de la atención a la comunidad de San Quintín.
Exigen diálogo y soluciones estructurales inmediatas
Los inconformes reiteraron su compromiso con el servicio pese a las adversidades, pero exigieron el cese inmediato del hostigamiento laboral y respuestas concretas por parte de las autoridades sanitarias. Subrayaron que el diálogo respetuoso y el cumplimiento de la normatividad laboral son indispensables para revertir el deterioro operativo y restaurar condiciones dignas tanto para los trabajadores como para los pacientes.