San Quintín, Baja California, se consolidó como un espacio de convergencia cultural a través de la gastronomía durante la tercera edición del Encuentro de Cocineras Tradicionales “Saberes y Sabores de Nuestros Pueblos”. El evento transformó la preparación de alimentos en un acto de memoria colectiva, donde platillos emblemáticos como mole, memelitas, tamales, pozole y tortillas enchiladas sirvieron de vehículo para preservar las narrativas y costumbres que migrantes de diversos estados han arraigado en la región.
Representantes de Oaxaca e Hidalgo comparten su herencia culinaria
La muestra reunió a exponentes de comunidades originarias de Oaxaca e Hidalgo, quienes expusieron recetas transmitidas de generación en generación. Desde La Cumbre Yerba Santa y Santos Reyes Tepejillo, en la mixteca oaxaqueña, llegaron Catalina Ramírez López con su tortilla enchilada y Cenobia Ramírez López con mole tradicional; mientras que Florentina Bautista Santiago, de San Juan Mixtepec, deleitó con memelitas de frijol. La diversidad oaxaqueña continuó con Jovita Severiana Salazar Gómez, de Tecomaxtlahuaca, presentando pozole blanco con mole, y Livia Martínez Cruz, de Concepción Carrizal, con un caldo rojo de res.
Sabores mixtecos y hidalguenses en la mesa quintinense
La representación de la Sierra de Hidalgo estuvo a cargo de Gonzala Ruano Bautista, originaria de Huitepec, Tlanchinol, quien preparó tamales de carne de puerco envueltos en hoja de plátano. Complementando el mosaico gastronómico, Paula Martínez Guzmán, de La Brama Paraje Pérez, Oaxaca, ofreció tamales en salsa roja con carne de res. Cada elaboración expuesta reflejó no solo técnicas ancestrales, sino la cosmovisión y la identidad de los pueblos de donde provienen las cocineras.
La cocina como pilar de identidad y transmisión intergeneracional
Esther Ramírez González, directora de Atención a Pueblos y Comunidades Indígenas, subrayó que estas prácticas culinarias constituyen un patrimonio inmaterial vivo. Señaló que cada guiso y cada proceso de cocción funcionan como mecanismos esenciales para conservar y transmitir saberes, reforzando el sentido de pertenencia de las comunidades indígenas asentadas en el municipio.
Reconocimiento a la labor de las guardianas del sabor
El encuentro tuvo como objetivo central visibilizar el rol fundamental que desempeñan las cocineras tradicionales como custodias de la memoria biocultural. Más allá de la degustación, la jornada buscó dignificar su trabajo, entendiendo que su labor en los fogones garantiza la continuidad de lenguas, técnicas agrícolas y rituales asociados a la alimentación.
San Quintín: Mosaico cultural en la frontera
La realización de este tercer encuentro reafirma la vocación multicultural de San Quintín, una región whose tejido social se ha enriquecido con la llegada de pueblos originarios del sur y centro del país. La actividad permitió crear puentes de diálogo intercultural, demostrando que la gastronomía es una de las herramientas más efectivas para el reconocimiento mutuo y la cohesión social en contextos de movilidad humana.
Preservación del patrimonio alimentario fuera de su territorio natal
Los platillos presentados evidencian cómo el conocimiento culinario logra adaptarse y pervivir lejos de sus geografías de origen sin perder su esencia. Este tipo de iniciativas resultan estratégicas para salvaguardar la diversidad alimentaria mexicana, asegurando que las nuevas generaciones, nacidas ya en Baja California, conozcan y valoren las raíces profundas que sostienen su identidad comunitaria.