Para muchos estudiantes transfronterizos que viven en Tijuana, el día a día incluye sacrificar tiempo de descanso para hacer largas filas en el cruce fronterizo, lo cual puede variar en duración y complicado para llegar a tiempo a sus clases en San Diego. Sin embargo, esta realidad podría cambiar pronto para los alumnos de educación superior que cumplan con ciertos criterios.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los EE.UU. (CBP) ya está aceptando solicitudes para un proyecto piloto que permite a estudiantes que cruzan la frontera regularmente acceder a carriles especiales en los puestos de entrada peatonales de San Ysidro y Otay Mesa.
“Este programa tiene el potencial de transformar la situación para los estudiantes binacionales”, comentó Joel Pilco, director de programas binacionales e internacionales de Southwestern College, en Chula Vista. Pilco anticipa que los tiempos de espera en la frontera para los inscritos podrían disminuir desde varias horas a solo minutos.
Un representante de la CBP no proporcionó una fecha específica de inicio para el programa, pero mencionó que se dará más información a medida que se disponga. No obstante, los estudiantes ya pueden solicitar su participación a través de la aplicación móvil CBP Link, agregó el portavoz.
Por el momento, este programa está dirigido exclusivamente a estudiantes de Southwestern College, la Universidad Estatal de San Diego (San Diego State University) y la UC San Diego. Sin embargo, las autoridades informaron que podría extenderse a otras instituciones educativas y grupos de edad en el futuro, aunque no hay planes concretos al respecto por ahora.
Anteriormente, la CBP indicó que el programa se abrirá a ciudadanos estadounidenses, residentes permanentes y titulares de ciertos tipos de visas de no inmigrante, como las visas de estudiante.
Pilco calculó que entre 1,500 y 3,000 estudiantes de Southwestern College cruzan la frontera diariamente para sus estudios. Subrayó que muchos optan por residir en Tijuana debido al alto costo de vida en San Diego.
Si bien todavía se desconocen los requisitos específicos, esta semana Southwestern College lanzó un sitio web con detalles sobre la elegibilidad y directrices para sus estudiantes. Aquellos interesados en participar y que estén inscritos en el semestre actual deben tener su credencial de estudiante y solicitar una carta de verificación de inscripción binacional a la institución, la cual incluye un código de autorización necesario para postularse al programa.
El sitio web de Southwestern College señala el 20 de abril como la fecha provisional para el inicio del programa, que podría impactar positivamente la vida de muchos estudiantes, dado que los tiempos de espera irregulares en la frontera pueden generar estrés y ansiedad en quienes temen perder clases.
“Los estudiantes que han estado lidiando con esta situación durante años lo han hecho por un fuerte deseo de superarse y estudiar, demostrando un gran esfuerzo”, enfatizó Pilco.
Jellisa Blanco, de 20 años y estudiante de Southwestern College, solía levantarse a las 5:00 a. m. para tomar el autobús en Tijuana hacia el cruce fronterizo. Su meta era llegar a la universidad a tiempo para su programa de trabajo y estudio a las 8:30 a. m., así como para asistir a sus clases posteriores.
Los tiempos de espera en los cruces peatonales eran difíciles de prever. Ella recuerda haber estado en la fila desde unos minutos hasta dos horas y media. Después de cruzar, aún necesitaba tomar el transporte público en San Diego para llegar al campus.
“Fue uno de los semestres más agotadores que he vivido”, expresó Blanco. “Mis clases terminaban tarde y luego tenía que regresar a Tijuana para terminar mis tareas y estudiar”. Actualmente, se hospeda en casa de un familiar en Chula Vista, aunque se inscribió en el programa del carril para estudiantes con el fin de tener la opción de permanecer en Tijuana algunos días.
Relató que recibió la notificación de su aceptación al día siguiente de solitar la participación en el programa.
La iniciativa fue anunciada originalmente por Nicholas Pierce, subdirector de seguridad fronteriza de la oficina de campo de la CBP en San Diego, en un evento celebrado en diciembre donde se lanzó un consorcio binacional de educación superior.