A pesar de que la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, respalda la CURP biométrica, expertos advierten sobre riesgos asociados a la vigilancia y el uso indebido de datos sensibles.
Defensa de la CURP biométrica
Rosa Icela Rodríguez, titular de la Secretaría de Gobernación, introdujo la CURP biométrica como una “herramienta de justicia social” que promete asegurar una identidad única y protegida para todos los mexicanos, a pesar de las críticas sobre la gestión de datos personales por parte del Estado.
Progreso tecnológico y protección de identidad
Durante un evento interno en la Secretaría de Gobernación donde se recolectaron datos biométricos, la funcionaria enfatizó que este nuevo sistema no solo es un avance tecnológico, sino que representa un cambio en cómo el Estado reconoce y respeta la identidad de los ciudadanos.
Preocupaciones de especialistas
Sin embargo, las afirmaciones del gobierno chocan con las preocupaciones de expertos en privacidad, quienes señalan que la centralización de datos biométricos, como huellas dactilares y reconocimiento facial, presenta riesgos considerables si no se cuentan con medidas adecuadas de seguridad y supervisión independiente.
Compromiso gubernamental
Rodríguez defendió que esta iniciativa forma parte del compromiso del gobierno de Claudia Sheinbaum por promover el derecho a la identidad, convirtiendo la CURP en el documento principal que facilitará el acceso a servicios públicos y disminuirá las prácticas de suplantación de identidad.
Debate sobre el uso de información
La propuesta de utilizar la CURP biométrica como pilar en la relación entre ciudadanos y el Estado suscita debates sobre los posibles usos de la información, abarcando desde seguridad hasta control administrativo, en un contexto en el que México ha visto filtraciones masivas de datos gubernamentales recientemente.
Falta de mecanismos claros
Aunque la secretaria de Gobernación asegura que la implementación será gradual y pretende fortalecer la confianza en los registros públicos, el gobierno no ha especificado los mecanismos de protección, auditoría y límites legales relacionados con el uso de esta base de datos, lo cual deja muchas dudas en el aire.
Advertencias de organizaciones civiles
Organizaciones como la Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D) y Artículo 19 han expresado su preocupación por que la CURP biométrica pudiera instaurar un sistema de identificación masiva sin controles adecuados, resaltando que los padrones biométricos amplios incrementan el riesgo de filtraciones y vigilancia si se cruzan con otras bases de datos, además de criticar la falta de un marco legal claro que delimite el acceso a la información recopilada.